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La eurodiputada lagunera Iratxe García dirige la delegación socialista en la Eurocámara, donde además preside la Comisión de Derechos de la Mujer

Dio sus primeros pasos en política, a la pronta edad de 21 años, en el municipio que la vio crecer. Su dedicación la llevó al Congreso, para convertirse más tarde en eurodiputada. Hoy, Iratxe García compagina su labor como jefa de los socialistas españoles en la Eurocámara con su vida en Laguna de Duero.

¿De dónde viene su vocación política?

Al criarme en una familia de tradición socialista en casa se respiraba un ambiente participativo y reivindicativo, y siempre me enseñaron a implicarme en lo que creo. Ya de muy niña me presenté a las primeras elecciones para el consejo escolar y salí elegida.

¿Cómo recuerda sus inicios como concejala?

Tenía poca experiencia en política pero mucha ilusión. Estaba muy implicada en el movimiento asociativo y cuando vi la oportunidad no me lo pensé. Podría haberme dado vértigo con 21 años, pero tenía claras las ideas para mejorar mi municipio.

¿Se esperaba terminar como jefa de la delegación socialista en la Eurocámara?

Nunca te marcas un objetivo concreto, sino que a través del tiempo y de tu trabajo vas desarrollando tu carrera. Todo ha venido derivado del momento, de la oportunidad y de la implicación.

¿Como es el día a día de un eurodiputado?

Voy y vengo de Bruselas cada semana. Personalmente te exige organizar tu vida para no perder la perspectiva de los ciudadanos. Los eurodiputados debemos rodearnos de nuestros vecinos para debatir, escuchar y recoger sus ideas y aportaciones.

¿Se valora como es debido la política europea?

Siempre se ha visto como algo lejano, y últimamente hay un punto de vista negativo por el sufrimiento que han causado las políticas de austeridad. Pero también ha traido políticas positivas y cercanas, como la PAC o los fondos europeos que mejoran nuestra calidad de vida. Cuando España se incorporó hace 30 años a la UE eramos más europeístas. Aún así a veces culpamos a Europa injustamente. Con respecto a los refugiados fueron los gobiernos de los países quienes rechazaron su acogida en un principio.

¿Nos esperan más recortes desde Europa?

Hay quienes planteamos cambiar la política de austeridad por otra de crecimiento e inversión pasando por flexibilizar el cumplimiento del déficit. La austeridad ha provocado mucho daño y no ha resuelto los problemas más evidentes.

¿Tiene España margen de maniobra para hacer sus políticas sin imposiciones?

En efecto, Europa no le dijo a Rajoy que introdujese el copago farmacéutico o que recortase derechos. Hay unos márgenes pero cada cual debe asumir su responsabilidad. Tampoco los dirigentes europeos pueden ejercer presión para la formación de uno u otro gobierno en España.

¿Necesitamos seguir impulsando el feminismo?

En materia social hemos avanzado mucho, pero sigue habiendo desequilibrios y queda mucho trabajo por hacer. La igualdad es un valor fundamental de la UE y debe implicar tanto a hombres como a mujeres. No puede entenderse que siga habiendo violencia de género o que las mujeres cobren menos que los hombres por el mismo trabajo y tengan más dificultades para conciliar la vida laboral y familiar.

¿Qué tiene Laguna para causarle tanto apego?

Lo tiene todo, no puedo entender mi vida sin este municipio. Tengo mis mejores experiencias aquí y aunque mi familia es de Barakaldo me siento lagunera con mucho orgullo. Cuando vine a vivir aquí hace 38 años la plaza de la Tomatera, donde jugábamos, estaba junto al campo. Siempre ha sido un municipio muy vivo y muy activo.

¿Qué retos tiene por delante nuestro municipio?

Ha crecido mucho en población, y aunque sea un momento complicado, es importante reivindicar a otras instituciones apoyo financiero para mejorar nuestras infraestructuras.