Fecha: 4 mayo, 2016

Una familia ha denunciado ante la Guardia Civil varias «amenazas de muerte e insultos» de sus nuevos vecinos, que según los afectados presuntamente han cometido destrozos en el portal y causan ruido constante en la comunidad

«Estamos machacados psicológicamente y hasta que no pase algo las autoridades nos han dicho que no pueden actuar». Con estas palabras describe una vecina de la Calle Alegría, en Laguna de Duero, la situación con la que conviven desde hace meses tras la llegada de unos nuevos vecinos a su portal a quienes han denunciado por amenazas. «Llevamos 37 años viviendo aquí y no ha habido un solo problema hasta que llegaron ellos», afirma. Según los vecinos, «desde el primer día el ruido fue abusivo, y llegó un momento en que empezaron a acosarnos llamando a la puerta de nuestra casa. Entonces comenzaron las amenazas, pero preferimos no denunciar para evitar problemas».

Llegado a este punto, según estos vecinos, un episodio en el que presuntamente hubo insultos y amenazas les llevó a denunciar el caso ante la Policía Local y la Guardia Civil. «Arrinconaron a mi padre en las escaleras y dijeron que se lo iban a llevar por delante y que no tenían nada que perder», afirman. «Nos han llegado a decir que nos van a enterrar vivos y no razonan, cualquier día va a pasarnos algo y nos sentimos desamparados», denuncian.

Según los afectados, el resto de vecinos de la calle también oyen los constantes ruidos, pero «nadie dice nada por miedo a represalias». «Han llegado a manchar de pintura el coche de otro vecino, pues lanzan basura a la calle, y las provocaciones son constantes», afirman, destacando que «en el bloque anterior donde vivían y en el colegio también han tenido problemas similares, pero nadie quiere problemas con ellos y hay miedo a denunciar estos abusos», concluyen.