Fecha: 3 septiembre, 2015

En 1996 nació el germen de una de las peñas más participativas de las fiestas, que cada año se consolida como un aliciente imprescindible para los jóvenes

Comenzó llamandose ‘Apúntate un cubata’ cuando, en 1996, un grupo de 19 amigos se unieron para hacer peña en una cochera. Dos años más tarde pasaría a ser ‘Cizaña’ y no sería hasta el 2001 cuando se empezase a hablar de ‘Vahído Permanente’. Desde entonces, año tras año ha ido ganando protagonismo entre los jóvenes por su participación, hospitalidad y entrega.

La primera carroza que montaron fue reivindicativa, a raíz del incendio que derivó en una capea solidaria para pagar los gastos que la Justicia impuso a estos peñistas. Momentos difíciles al margen, desde entonces han participado cada año en el desfile con diferentes motivos -un barco pirata, un troncomóvil, un ring de boxeo, un camión blindado, la copa del mundo, los pitufos o los personajes de animación de UP.

Después de una década en su local de la calle Sol, el Vahído ha errado por distintas ubicaciones, y sus 13 integrantes montan su base cada año sin pasar desapercibidos por el gran ambiente que generan. Por ello consideran que aportan “uno de los alicientes imprescindibles” para los jóvenes, abriendo sus puertas altruistamente y organizando almuerzos o actuaciones de Djs.

Para mantener esta apuesta piden “que les dejen disfrutar de lo que hacen”, pues ofrecen “un valor añadido al programa oficial”. Después de 14 años estrenando camisetas de todos los colores habidos y por haber, de eternos mañaneos con patatas revolconas y de inumerables experiencias inolvidables, en Vahído todo esfuerzo es poco para salvar el espíritu de las patronales y seguir disfrutándolas al máximo.