Fecha: 2 marzo, 2016

El municipio celebró esta tradicional jornada con una gran tortilla de 800 raciones en una edición marcada por el buen tiempo y el ambiente participativo y familiar de los que acudieron al entorno recreativo de Los Valles

“Creo que ha sido la mejor de mis tortillas”. Con estas palabras, Jesús Martín, cocinero de la jornada, describía esta obra maestra de la cocina en grandes dimensiones. Como viene siendo tradición, cientos de laguneros acudieron este miércoles al área recreativa de los Valles para disfrutar de una jornada lúdico festiva, que este año ha buscado, tal y como indicaba la concejal de Cultura, Lucía Castro, «volver a la esencia de la fiesta de antaño, por ello hemos tratado de potenciar el ambiente familiar con juegos tradicionales y en familia». Con algo de retraso, sobre las 17:00 horas, llegaba el momento clave de la jornada: la degustación de la gran tortilla de patatas,que con 1,60 metros de diámetro ha sido servida en nada menos que 800 raciones.

Como no podía ser de otra manera todos los flashes de la jornada se centraron en este suculento plato, y en su cocinero, Jesús Martín Repiso, ya un fijo en este tipo de celebraciones. El chef contaba cómo “han sido unos días de nervios, pero finalmente ha salido a la perfección tanto en presentación como por su interior. Lo más bonito de esto es, sin duda, el ambiente que se concentra aquí, ya que sin él mi tortilla no serviría para nada”.

A la cita también acudió el alcalde de Laguna de Duero, Román Rodríguez, en lo que ha sido su primer día de La Vieja como primer edil del municipio. Rodríguez ha recordado cómo en su época de niño “recorrían las casas pidiendo el chorizo y la tortilla para ir posteriormente al pinar a jugar a juegos como la soga”. Para la edición de 2017, el alcalde ha confirmado que “se intentará hacer una tortilla más grande y colaborar con Jesús en esa iniciativa de superarse día a día con sus platos”.

Gran elaboración

Este plato, debido a sus dimensiones, ha necesitado de varias horas de cocción. En total el cocinero ha necesitado 120 kilos de patatas, 710 huevos, 12 kilos de cebolla y de jijas y 1 kilo de sal. El buen tiempo ha permitido una gran afluencia, algo que ha facilitado el consumo de este plato. Por ello Martín Repiso se marca como objetivo para el próximo año hacer una tortilla más grande, llegando incluso a las 1.000 raciones. El cocinero tiene «entre ceja y ceja» hacer la tortilla más grande del mundo, de un diámetro cercano a los 2 metros y medio, algo que presupuesta en 18.000 euros.