Fecha: 5 enero, 2015

Entrevistamos a Gracia González, presidenta de la protectora Defensa Animal 

Laguna cuenta, desde hace doce años, con una sociedad protectora que vela por el bienestar de los animales desprotegidos. Con el trabajo de sus voluntarios y algunas donaciones puntuales, Defensa Animal mantiene unas condiciones saludables y espaciosas con el objetivo final de realojar a las mascotas. Hablamos con su directora, una luchadora en las labores del día a día.

¿Cómo dió los primeros pasos la protectora?

En realidad lleva existiendo tres décadas, pero no funcionaba bien. Descubrí que los anteriores gestores tenían a los animales en un estado lamentable, con suciedad y una sarna terrible. Lo chocante era que encima recibían subvenciones de instituciones.

¿Es cierto que evitaste el desmantelamiento de la perrera?

La situación llevó a que un día decidieran desmantelar todo, y entonces me presenté allí y ví cómo metían a los animales en un camión para sacrificarlos. Entonces me planté ante ellos y llamé a Televisión Española y El Mundo. En cuanto aparecieron las cámaras se marcharon de allí. Desde entonces arrancó Defensa Animal, y se acabaron las epidemias y la falta de higiene.

¿Cómo fueron esos inicios?

Los antiguos gestores tenían incluso empleados a sueldo. Nosotros tuvimos que empezar de cero. Por suerte el Ayuntamiento nos apoyó y pudimos hacer la recogida de otros municipios. Ha sido duro y durante más de un año estuve yo sola al cargo de la protectora: me he arrepentido muchas veces de todo, pero hemos salido adelante llueva o nieve.

¿Cómo os financiáis?

Actualmente no tenemos ninguna subvención. Entendemos que se recorten gastos, pero estamos prestando un servicio. Aún así, el alcalde siempre que puede nos echa una mano. También nos ayudan algunos vecinos y nos donan mantas y alimentos las empresas. Nuestro mayor gasto es el veterinario y las operaciones sin duda.

¿Cuáles son esos gastos?

A cada perro que acogemos les ponemos su collar y microchip, esterilizamos y vacunamos. Aparte de eso a veces surgen complicaciones clínicas. Recientemente la farmacia Monteagudo Herrera pagó todo el tratamiento de una perra con leishmaniosis. Otro veterinario de Valladolid salvó a un perro cuya operación valía 1.500 euros. En otras protectoras estos animales serían sacrificados.

¿Cómo es vuestro día a día?

Tenemos a 14 perros y 20 gatos. A diario vienen tres voluntarios y durante los fines de semana más de veinte. Solemos darles de comer y revisar que los espacios estén limpios. Además, nuestros adiestradores trabajan con los perros recién llegados: logramos que pierdan sus miedos y traumas y puedan interactuar de nuevo con la gente.

¿Qué errores comete la gente con las mascotas?

Un animal no es un juguete y no podemos seguir tratándolos así: somos tercermundistas. Un perro en la calle genera enfermedades y causa accidentes, además de que tienen sentimientos. Mucha gente viene a dejar a sus mascotas y se niegan a pagar los 130 euros que cobramos en concepto de gastos. Hemos cogido perros a los que les iban a pegar un tiro por no pagarlo. Pedimos más responsabilidad. En Laguna hay gente muy responsable pero hay que seguir dando pasos.

¿Es sencilla la reacogida?

Es difícil. Algunos de nuestros perros llevan con nosotros 14 años. Por eso buscamos que vivan lo mejor posible e invitamos a todos los laguneros que tengan tiempo a que se acerquen a diario para pasearlos y cuidarlos.

Chico será operado tras las donaciones de varios laguneros

Chico es un bretón que ha conseguido ganarse la simpatía de numerosos vecinos del municipio. Tras ser recogido de la calle, el veterinario descubrió un soplo importante en su corazón a causa de una malformación congénita. Necesitaba un implante para poder seguir bombeando. A través de las redes sociales, varios laguneros lograron 130 euros en donaciones, algunas conseguidas con la venta de artículos de diseño. Finalmente, un cirujano de León llevará a cabo la intervención de Chico en la clínica Neptuno. Otra muestra de solidaridad es la venta de peluches para colaborar con la protectora. Estos se pueden adquirir a tres euros en Animarket o Mascota&Jardín.