Fecha: 25 mayo, 2015

Con los resultados de las elecciones municipales ya a la vista, se abre un amplio abanico de posibilidades donde populares e independientes jugarán un papel predominante dentro de las múltiples negociaciones

Tras los últimos comicios municipales del domingo y con los resultados confirmados, vemos cómo la irrupción de nuevas fuerzas políticas ha llevado a una pérdida importante de votos para los dos grandes partidos nacionales.  Del lado popular se han bajado de 8 concejales a 5 respecto a los comicios de 2011, lo que se traduce en 1.219 votos menos. No menos notorio es también esa pérdida de 3 concejales para los socialistas, que con 1.287 votos menos,  ha pasado a convertirse en la tercera fuerza política.

Como gran vencedor, sin duda está Independientes por Laguna, que tendrá dos concejales más en el consistorio convirtiéndose en la segunda fuerza más votada. Llamativa es la irrupción de Laguna sí se Puede, que con 3 concejales entra fuerte en el Ayuntamiento. Izquierda Unida-Laguna en Marcha dentro de esa atomización de votos de los dos grandes, ha doblado su número de concejales y ahora será uno más el que acompañe a Jesús Salamanca en día a día municipal. Ciudadanos también es uno de los beneficiados. La formación naranja suma 1 concejal en sus primeros comicios, y a buen seguro será una de las llaves para la gobernabilidad. Llamativo es que, por apenas 10 votos, el partido encabezado por Tomás Álvarez, no consiguiera el segundo concejal, que fue finalmente a parar a la agrupación electoral Laguna sí se Puede.

Pactos posibles

Es difícil definir cómo será el nuevo equipo de gobierno municipal. La apuesta más clara parece ser la de un pacto a tres bandas. Dentro de esta eventualidad nos encontramos con un posible acuerdo entre el Partido Popular, Independientes por Laguna y Ciudadanos. Este último se uniría al actual equipo de gobierno siguiendo las directrices de su líder a nivel nacional Albert Rivera, quien declaró hace unos meses que  su idea sería la de apoyar a la lista más votada en cada localidad o comunidad–como se prevé por ejemplo en Andalucía-. En este caso sería Minguela o bien Rodríguez quien tomaría posesión como nuevo alcalde.

Otras de esas posibles combinaciones de tripartito es la de Independientes, Socialistas, y algún partido de izquierda que pueda unirse a apoyar esta nueva alcaldía. Laguna sí se Puede ya declaró hace meses que pactaría con cualquiera menos con el Partido Popular. Otra opción podría ser la entrada de Izquierda Unida-Laguna en Marcha en tripartito, existiendo la posibilidad de que la fuerza pase de la oposición al gobierno en caso de un pacto entre fuerzas progresistas.

El pacto entre dos partidos no garantizaría la mayoría absoluta, pero si sería otra de las posibilidades, donde ese equipo de gobierno necesitaría de un tercero para sacar adelante las diferentes propuestas municipales. Ahí los tres principales partidos a llevar a cabo esta vía serían PP,IL Y PSOE.

Una alianza a cuatro sería también posible, pero nos encontraríamos con un panorama político difícil de gobernar. En esta entrarían las 3 formaciones de izquierda (PSOE, IU Y LSSP), a la que habría que sumar la ayuda de uno más que sería Ciudadanos.

Gobierno de la lista más votada

Por último, dentro de esta amalgama de posibilidades podría darse la situación de que no existiera ningún pacto entre las diferentes fuerzas, y fuera Luis Minguela, con la lista más votada, quien gobernara en solitario. Esta situación provocaría que los populares tendrían que conseguir diferentes apoyos para llevar a cabo su política de gestión municipal.

Son muchas las posibilidades, pero lo que está claro es que estas semanas serán días de ajetreo dentro de los despachos de los diferentes partidos políticos para encajar un “puzzle” municipal que el próximo 10 de junio debe estar constituido.