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A partir del lunes podrán abrir las terrazas al aire libre con un aforo limitado al 50%, una restricción que sigue siendo óbice para cierta parte del sector, que ha decidido posponer la apertura al no encontrarla rentable

Parte de los hosteleros de Laguna de Duero han dado comienzo este viernes a las labores de limpieza y desinfección de sus terrazas, así como al aprovisionamiento de género, en vista de la inminente apertura que llega con el paso a la fase 1 de la región. A partir del lunes podrán abrir sus terrazas los bares y restaurantes que dispongan de terraza al aire libre y siempre con un aforo máximo permitido del 50%, una restricción que, si bien ha sido implementada desde el 30% que se planteó inicialmente, sigue echando atrás a parte de los hosteleros de la localidad al no hallar en ello suficiente rentabilidad.

Optimismo y ganas

Desde el Café Bar Congreso afrontan esta nueva etapa “con optimismo y ganas de volver a trabajar”. Aunque lamentan “la confusión” que ha existido con el cambio constante de normativas desde el Gobierno Central, pondrán a disposición de los clientes 15 mesas a partir del lunes, y valoran positivamente la medida tomada desde el Ayuntamiento de eliminar el cobro de la tasa de terrazas este año.

Similar actitud exponen los gerentes del Pub Zambra, quienes pondrán a disposición de sus clientes hasta 13 mesas, en su terraza de la Avenida de Madrid, a partir del mediodía de este lunes. En su caso, lamentan que al tratarse de un bar de ocio nocturno tengan que esperar más tiempo para poder contar con aforo en el interior de su bar, pero abrirán su terraza con las ganas renovadas después de más de dos meses sin trabajar.

Los hosteleros tienen, en general, previsiones optimistas, aunque mantienen cierta preocupación por los problemas económicos que puedan estar pasando muchas familias sin ingresos y sobre todo por la cautela que pueda existir a nivel sanitario.

Escrupulosas medidas higiénicas

Para evitar precisamente ese miedo de los clientes, según la normativa, desde el Café Bar Congreso avanzan que se entregarán toallitas de gel individuales y se proveerá de botes de gel hidroalcóholico. Para entrar al aseo del bar se tomará la temperatura a los clientes y se desinfectarán las suelas del calzado en un felpudo especial, cuidando la higiene. Asimismo, habrá camareros distintos en el interior y exterior del local, para evitar el contacto exterior con bebidas y alimentos.

Por su parte, en el Pub Zambra también mantendrán estrictas medidas sanitarias, con el uso de mascarillas y guantes por parte de sus empleados, a lo que se suma la obligatoriedad de separar cada mesa con una distancia de dos metros, a fin de garantizar total seguridad y generar confianza entre los clientes.

“Ha sido muy duro, pero tenemos que perder el miedo al virus, poco a poco y con toda la seguridad posible, para poder vivir”, apuntan los hosteleros.

Parte de los hosteleros, a la espera para su apertura

Pese al permiso de apertura, parte de los establecimientos han optado por mantenerse cerrados al considerar que la limitación de aforo al 50% en la terraza no garantiza suficiente rentabilidad, sobre todo para quienes cuentan con una plantilla más amplia y por tanto sufren más gastos. Es el caso del Bar Restaurante El Prado, donde consideran esencial que se amplíe esta cuota de aforo para favorecer la apertura y normalización de su actividad. En su caso serían seis mesas las que podrían instalar, una cifra que consideran mínima “teniendo en cuenta que disponemos de amplia acera para instalar más mesas respetando la correspondiente distancia de seguridad”. Pese a todo, consideran que podrán abrir en las próximas semanas.