Fecha: 2 marzo, 2014

El delegado de la Junta de Castilla y León  junto con el director general de Salud Pública, Agustín Álvarez , estuvieron el pasado viernes  en el matadero de la localidad de Laguna de Duero para ver sus instalaciones y apreciar el trabajo del equipo veterinario dependiente de la administración autonómica.

“Me he quedado impresionado con las instalaciones y con la profesionalidad de la planta “. Así definía el Delegado de la Junta de Castilla y León al matadero de ungulados de Laguna de Duero, y es que Justino Gutiérrez García S.A es una planta referente a nivel provincial y autonómico. El objeto de la visita no era otro que ver de primera mano la actividad de los veterinarios dependientes de la Junta en el matadero lagunero. Para el  director general de Salud Pública, estos “trabajadores velan por una óptima calidad del producto, y es posible gracias a la colaboración conjunta de la administración con las industrias alimentarias”.

En las instalaciones de Justino Gutiérrez S.A se realizan actividades autorizadas de matadero de ovino, bovino, caprino, porcino y equino. También lleva a cabo labores de despiece de ungulados, salas de proceso para retirar la columna vertebral de bovino, tratamiento de reses de lidia, al igual que ofrece el sacrificio por rito religioso sin aturdimiento. Otra de sus funciones es la de fabricación de carne y carne picada  así como un establecimiento de congelación.

La planta situada en la Avenida de las Lobas arrancó su actividad en el año 1984 y ha ido creciendo en importancia y profesionalidad.  Según su propietario Justino Gutiérrez esto es gracias a que “no hemos repartido nunca dividendos, ya que todos los beneficios los hemos seguido invirtiendo para mejorar”. En la actualidad acoge a 68 empleados a su cargo, aunque genera un importante número de puestos indirectos. Su importancia en el municipio y fuera de él es tal, que en torno al 35% de su producción va dedicada a la exportación de carne de vacuno. Los países principales de recepción de sus carnes son Portugal, Grecia, Francia, Holanda y Alemania. En las próximas semanas ampliaran fronteras,  entrando dentro del competitivo mercado italiano. Las labores en el apartado del ovino y porcino tienen un destino exclusivamente para Valladolid y su entorno.

En cuanto a relevancia, la planta de Justino Gutiérrez representa un puntal dentro de su sector, de ahí que sea el matadero de Valladolid con más plantilla dependiente de la Junta de Castilla y León. Está formada por tres veterinarios que velan por garantizar que lo productos obtenidos de dicho proceso aúnen la calidad necesaria para el consumo y de paso actuar como filtros para la detección de posibles enfermedades de animales. Como afirmaba Antonio Renedo, veterinario director en la planta:” hacemos una labor de análisis de las reses antes de entrar y post-mortem, así como vigilar que todo el proceso de traslado sea correcto. La profesionalidad de las ganaderías hace que cada vez se decomisen menos cabezas de ganado. La  mayoría que retiramos es por cuestiones parasitarias, o relacionadas con una alimentación de acidosis.”