Fecha: 3 diciembre, 2020

La joven ilustradora, recientemente ganadora del concurso ‘El Ickabog’ de la prestigiosa J.K.Rowling, mantendrá expuestas sus obras hasta el 11 de enero en el mismo espacio al que ha cedido el premio, consistente en material bibliográfico.

La Casa de las Artes acogerá, desde este jueves y hasta el próximo 11 de enero, una muestra de las obras creadas por la ilustradora lagunera Muriel Ortega, recientemente ganadora del concurso ‘El Ickabog’, organizado por la prestigiosa autora británica J.K.Rowling. Sus quince trabajos presentados al certamen internacional han sido expuestos en el hall junto a la biblioteca municipal, el espacio al que Ortega ha decidido ceder el premio, consistente en material bibliográfico.

Al acto de presentación de esta peculiar exposición ha acudido la concejal de Cultura, Lucía Castro, quien ha mostrado su agradecimiento a Muriel “por contribuir a enriquecer un espacio como la biblioteca pública municipal, incentivando a otros niños y jóvenes para que se animen a demostrar su creatividad”. También estuvo presente la responsable de la biblioteca municipal, Regina Velasco.

Con tan solo doce años, Muriel ha demostrado un talento inequívoco al convertirse en ganadora del certamen ‘El Ickabog’, en el que han participado más de 2.000 niños y niñas procedentes de prácticamente todos los países hispanohablantes. En esta “tormenta de creatividad global”, que se ha desarrollado este verano, la lagunera ha enviado, durante siete semanas, hasta quince ilustraciones, cuatro de las cuales resultaron preseleccionadas y, una de ellas, finalmente, ganadora. Todas estas ilustraciones pueden visitarse en la Casa de las Artes, instaladas en marcos elaborados por la también ilustradora lagunera Sonsoles Yáñez.

En concreto la obra ‘La Sra. Beamish escondida detrás de la larga cortina de terciopelo’ ha sorprendido al jurado de este certamen, siendo seleccionada junto a otros 33 trabajos ganadores. De este modo, la obra de Muriel figura en el libro, publicado el pasado mes de noviembre -Editorial Salamandra- y uno de cuyos ejemplares ha llegado a las manos de la lagunera firmado por J.K. Rowling. De esta manera se materializa un proyecto que se inició para ofrecer una alternativa de entretenimiento durante el confinamiento, y que ahora se convierte en una obra que da protagonismo a pequeños autores de todo el mundo.

El hecho de que, en el certamen, existieran 250 obras preseleccionadas -y cuatro de ellas fueran de Muriel- da una idea del nivel y la dificultad de acceder a estas últimas fases. Para destacar entre el resto de propuestas, la joven autora lagunera se valió de técnicas como la acuarela -en su mayoría-, además del acrílico o el pastel. Técnicas que ya maneja con soltura gracias a su participación en otros certámenes creativos, en los cuales también ha destacado siendo premiada en numerosas ocasiones, como es el caso del certamen ‘Pinta mi pueblo’ o el concurso de cuentos y postales de Navidad, entre otros.

Además del reconocimiento, el premio constaba de un lote de material bibliográfico, el cual ha sido donado por la lagunera a la biblioteca municipal de Laguna de Duero “para que pueda acceder a ello más gente”. Paralelamente, el concurso tiene su parte altruista, ya que J.K. Rowling donará la totalidad de los ingresos de los derechos de autor a su fundación benéfica, ‘The Volant Trust’, en apoyo a las personas afectadas por la crisis del Covid-19. Unos derechos que han sido cedidos desinteresadamente en el caso de Muriel.

Sin duda alguna, participar en la edición impresa de ‘El Ickabog’ ha resultado ser “una estupenda propuesta que ánima a los pequeños a leer y ver que es posible ser parte de un proyecto tan bonito como es el proceso de elaboración de un libro”, señala Toñi Ortega, la madre de Muriel. Tanto ella como la joven autora aseguran que “fue muy emocionante el momento en que nos enteramos de que las obras habían sido preseleccionadas”. Pese a todo, tuvieron que mantener la confidencialidad en su entorno, conteniendo su ilusión ante sus compañeros y compañeras del Liceo Francés, centro donde estudia.

“De momento veo todo esto como un hobby, y ya se irá viendo”, apunta Muriel, preguntada acerca de si tiene intención de seguir desarrollando su rama creativa. Sus raíces artísticas, bien sólidas, se deben a una formación potenciada por el profesorado de su centro escolar, además de Anabel Sáez, en cuyo estudio de dibujo y pintura ha profundizado en diversas técnicas. También se deben a los talleres de ilustración municipales organizados por Sonia Sanz Escudero y Alberto de Castro, así como talleres de verano en Valladolid -en pleno Campo Grande- con Isidoro Moreno López. Actualmente continúa formándose en Portillo, en la clase de alfarería de Juan Laguna, Portillo Alfar.