Miguel Sáez, ciclista lagunero del Grúas Tinlohi, ha convertido la bicicleta en su principal medio de comunicación. Y es que este joven es todo un ejemplo de superación. Con una discapacidad auditiva de nacimiento, Miguel ha sabido superar esas barreras a base de pedaladas y esfuerzo. A nivel nacional es uno de los grandes baluartes de este deporte y para muchos, es todo un ejemplo a seguir a la hora de batir límites. Nos recibe tras haberse proclamado Campeón de España en Ruta y Contrarreloj para discapacitados auditivos.

¿Por qué elegiste la bicicleta como deporte?

Elegí la bicicleta porque me gusta desde pequeño. A los tres años ya empecé a andar en bici, compitiendo con 8 años. Cuando veía a mi padre venir de entrenar siempre tenía ese gusanillo por el mundo de las dos ruedas, y él me tenía que montar en la barra y darme una vuelta.

Hace poco has revalidado tu cetro como campeón de España en ruta y en contrarreloj dentro de tu modalidad, ¿Cómo fue esa carrera que disputaste en Ciudad Real?

La carrera de ruta constaba de 4 vueltas. Desde el principio nos escapamos dos, hasta que a falta del ultimo sprint que conseguí proclamarme campeón de España. En la crono, que eran un total 60 kilómetros, tuve que ir a tope desde el principio.

¿Cómo te comunicas cuando vas en carrera?

Cuando compito con otros corredores me comunico con ellos a través de signos para dar relevos. El resto de la carrera me mantengo atento a todo lo que sucede a mí alrededor. Cuando corro con sordos nos obligan a quitarnos el audífono, y como suelo oír algo con él, se me hace extraño no escuchar completamente nada.

¿Te gustaría correr algún día en el pelotón profesional?  

Claro, es mi sueño. He estado en juveniles con la selección española y estuve en la Olimpiada de sordos de Bulgaria, aunque también con la de oyentes. En Bulgaria era el más pequeño y conseguí el séptimo puesto.

¿Qué le dirías a esas personas con alguna discapacidad para animarles a hacer deporte?

Es importante porque tienes buenas experiencias, conoces a gente y es bueno para tu mente y tu corazón. A quien tenga alguna discapacidad y se queda en casa le diría que hiciera deporte, porque es una manera de entender la vida. Yo nunca he tenido miedo, siempre me he sentido igual que  las personas oyentes y no he tenido barreras para disfrutar del ciclismo.