Fecha: 19 mayo, 2016

La bailarina lagunera Ainhoa Gil Navarro ha sido seleccionada para formarse este verano en la Escuela de Ópera de París y el Russian Masters Ballet de Alicante

Se inició en el ballet desde muy joven y descubrió ante sí todo un mundo lleno de retos por superar. Tras años de evolución, en los próximos meses Ainhoa Gil Navarro pulirá su técnica en la Escuela de Ópera de París y el Masters Ballet de Alicante, dando pasos en pos de un futuro como bailarina profesional.

¿De donde viene tu interés por la danza clásica?

Mi madre me introdujo en ello por probar y me encantó desde el primer momento. Empecé en la Casa de las Artes, pero quería avanzar más y seguí aprendiendo técnica en la escuela de Mariemma. La exigencia y el trabajo me llevaron a querer aprender más y buscar lo inalcanzable. Me encantan todos los estilos, pero mi pasión siempre ha sido la danza clásica: desde pequeña he preferido las puntas y el tutú; los zapatos y la falda no eran para mí.

¿Cómo es la preparación en tu día a día?

Actualmente tomo clases en el Conservatorio Miguel Delibes, donde superé las pruebas de acceso con éxito. Dedico más de 21 horas a la semana, es decir que me paso las tardes allí y concentro mis estudios en fin de semana.

¿Se acostumbra una a actuar ante el gran público?

Cada vez que sales al escenario es algo mágico y especial, estoy acostumbrada y no me preocupa, y espero seguir teniendo oportunidades de actuar.

¿Esperabas ser seleccionada para estos cursos?

Me presenté con pocas esperanzas. Para París debíamos enviar un vídeo haciendo distintos ejercicios, éramos 611 competidores de todas las nacionalidades y era muy difícil. El hecho de haber sido seleccionada para ambos cursos ha sido una sorpresa y una alegría. El curso de la Escuela de Ópera de París me llevará una semana a Nanterre donde además podré practicar francés y aprender muchas cosas nuevas, y justo al terminar pasaré otras dos semanas en el Conservatorio de Alicante donde participaré en una gala en el Teatro Principal de dicha ciudad.

¿Te planteas dedicarte profesionalmente al ballet?

Sí, definitivamente ese es mi gran objetivo. Es muy difícil pero el hecho de no rendirse es más gratificante que no intentarlo, así que de momento no tengo ninguna intención de dejarlo en el futuro. Aunque a largo plazo aún no he decidido qué estudios podré compaginar con ello, intentaré realizar y lograr todo aquello que me guste y me proponga.