Fecha: 30 noviembre, 2015

Después de 15 años impartiendo Ciencias Naturales en el IES María Moliner, se jubila el impulsor de un proyecto que ha despertado en varias generaciones de jóvenes el interés por el entorno de la laguna. Su cuaderno didáctico seguirá usándose en adelante en las aulas

A menudo la fauna y flora se dan a conocer en los institutos a través de ilustraciones en libros de texto. Una barrera insondable dista entre los curiosos alumnos y las especies, atenuando en cierta medida el interés de estos potenciales biólogos. Pero, ¿Qué sentido tiene estudiar las garzas o los cormoranes desde el pupitre cuando los pupilos conviven cada día junto a estas aves en un humedal de referencia en Castilla y León?

Esta pregunta fue la que llevó a Mariano Carretero a impulsar ‘Una laguna en Laguna’, un proyecto didáctico que lleva años despertando en los escolares laguneros la fascinación por su entorno más cercano. Entonces este maestro especialista en Ciencias Naturales trabajaba como jefe de programas de educación ambiental en la Junta. Allí se interesó por las peculiaridades de nuestra laguna, documentándose durante varios años para llevar este programa a las aulas de su nuevo destino, el IES María Moliner.

Una vez aquí, contó con la colaboración de sus compañeros del área de ciencias e informática. Su apoyo fue clave a la hora de desarrollar un cuaderno didáctico que, además de difundir conocimientos científicos y biológicos, profundizaba en los aspectos históricos y humanos de la laguna que da nombre al municipio. Su esfuerzo no fue en vano: tras ganar el segundo premio de innovación a nivel regional, el Ayuntamiento se interesó y editó el cuaderno para los alumnos de primaria.

El material ha servido hasta la fecha no solo para impartir biología; en las continuas visitas al lago se han sucedido los experimentos químicos, físicos o matemáticos. “Los chicos vienen con la idea de que la laguna está llena de porquería, pero en seguida ven que carece de contaminación y que el color de sus aguas, que vienen del canal del Duero, se debe a las algas y la tierra”, afirma Carretero, quien destaca el interés creciente de los alumnos una vez descubren las especies que atesora la zona.

Según el maestro, que se acaba de jubilar tras 15 años en las aulas laguneras, aunque la laguna sea artificial “es un pequeño pulmón con su importancia, y alberga especies insólitas de aves y plantas”. Con respecto a la desecación de 1972, Carretero sostiene que “quizás perdimos una buena oportunidad, pues el pueblo podría haber crecido hacia otras zonas y es fácil que  pudiera haberse catalogado de espacio protegido”. Con respecto a este crecimiento urbano el profesor destaca que “ha sido bastante rápido, y aún persisten los choques entre mentalidades de la gente del pueblo y la que llegaba”.

Carretero reivindica una mayor implicación social con respecto a la concienciación medioambiental y espera que el proyecto continúe. En cuanto al día a día en las aulas, reconoce que “los horarios son muy rígidos para el profesorado, pero hemos logrado organizar clases menos masificadas”.

Tras unos años de relación “muy positiva” con alumnos y padres, el maestro fue homenajeado. En su discurso de despedida evocó sus comienzos en la enseñanza, “en clases pequeñas y casi miserables de pueblos donde aún se respiraba un aire viciado de autoritarismo y desigualdad”. Sin embargo, concluyó asegurando que “un profesor bueno siempre será eficaz, aunque todo lo demás sea malo”. Su trabajo demuestra que los buenos planteamientos superan cualquier escasez de recursos. A fin de cuentas, en sus palabras, “nuestro trabajo no es fácil, pero siempre vale la pena”.

‘Una laguna en Laguna’

El cuaderno recopila toda la biodiversidad de este humedal salado, cuya profundidad máxima es de 3 metros. Hasta 47 especies de aves coexisten, entre las que destacan fochas, garzas reales o cormoranes grandes. Muchas de ellas aprovechan la laguna como escala en sus vuelos migratorios. También hay en el entorno especies vegetales singulares como el Árbol del Paraíso o el falso níspero. El proyecto didáctico recoge además la historia del aprovechamiento de este eje vertebrador del municipio: desde la obtención de sal hasta los oficios de peceros, cazadores, cesteros o silleteros.