La arqueóloga y el estudiante fueron galardonados en una V edición que sirvió también para reconocer la trayectoria del alumno Jorge Ferrero y de la docente Reyes Andrés.

La irrupción del Covid-19 no ha podido impedir la celebración de la V edición de los Premios Cascajo, unos galardones con los que el Ayuntamiento de Laguna de Duero pretende reconocer, cada año, la andadura de los mejores investigadores y estudiantes en el campo formativo y educativo. En esta ocasión la entrega tuvo lugar sin público, el pasado viernes, recayendo el galardón a la Mejor Trayectoria Investigadora sobre Margarita Ana Sánchez Simón, arqueóloga e investigadora lagunera.

Fascinada por la historia del Imperio Romano, Margarita Sánchez ha completado su trayectoria doctorándose en la Universidad de Valladolid en Arqueología e Historia Antigua, y pasó a convertirse en investigadora, un papel que siempre ha compaginado con la docencia como profesora asociada en la Universidad de Burgos. Hasta finales del junio estaba trabajando en la Villas Romanas como arqueóloga, pero recientemente se ha incorporado con la Junta de Castilla y León en un proyecto que gestiona fondos europeos de intervención en el patrimonio. Todo ello encaminado a poner en valor y difundir el patrimonio arqueológico de la zona fronteriza.

Ya desde los noventa, Sánchez ha trabajado dirigiendo proyectos de puesta en valor patrimonial en enclaves como Uxama Argaela -en Burgo de Osma- además de otros asentamientos como los de nuestra provincia. Así, ha publicado numerosos artículos sobre este tipo de villas, dando a conocer cómo era la vida de los hispanos en el entorno rural de la meseta. En el caso del Museo de las Villas Romanas, su trabajo ha estado presente desde su apertura, en 2003, desarrollando todas las tareas de conservación, puesta en valor y difusión.

Por este y por todos sus trabajos divulgativos, la lagunera recibió el máximo galardón de manos del alcalde, Román Rodríguez, quien estuvo acompañado en la entrega por la concejala de Educación, Ana González Bustamante. “Ha sido toda una sorpresa y una ilusión recibir este premio. Es difícil que las carreras científicas de letras sean reconocidas a este nivel” ha declarado Sánchez.

Por su parte, el premio al mejor estudiante de bachillerato del año fue a parar a las manos de Raúl Enrique Pariente Martín, quien recogió su galardón el pasado lunes al no poder acudir a la entrega oficial. Este estudiante del IES María Moliner ha destacado, ante el jurado, por haber mantenido una media en bachillerato de 9,74 con Matrícula de Honor. El alumno ha realizado, además, el curso pasado en Canadá, gracias a una beca de la Fundación Amancio Ortega, finalizando el curso con un galardón al primero de su promoción, con menciones honoríficas en el ámbito de la física y tras realizar voluntariados para el instituto y la comunidad.

Paralelamente, el joven ha realizado pruebas de acceso a ESTALMAT, el Programa de Detección y Estímulo del Talento Precoz en Matemáticas, siendo seleccionado para participar en el VIII International Summer School os Mathematics en Sevilla, en colaboración con diversas universidades de Rusia. No por su faceta como estudiante ha dejado de lado otras aficiones, como la de los idiomas, la musical -toca en la Banda de Laguna- o la deportiva, con la práctica del judo.

El estudiante agradeció, durante la entrega, al Consistorio, a la dirección y profesores de su instituto, así como al AMPA, por apoyar su candidatura al premio, que destacó como “motivante” a la hora de visibilizar todo el trabajo que “además está respaldado por toda una comunidad”.

Este año también se puso en foco, a través de una mención especial, sobre la trayectoria del estudiante Jorge Ferrero Bodas, en este caso del IES Las Salinas, quien ha obtenido una media de bachillerato de 9,88 con Matrícula de Honor, y una media en la ESO de 10. En su caso, su calificación en la EBAU ha sido de 9,80, y tiene también un perfil deportista como jugador de bádminton y frontenis, habiendo ganado el canguro matemático hasta en cuatro ocasiones.

En esta quinta edición se entregó el Premio Cascajo a la Excelencia por la trayectoria como Profesional Educativo de Laguna de Duero a Reyes Andrés Olmedo, profesora y ex directora del CEIP Nuestra Señora del Villar, un cargo que ha desempeñado desde 2010. La docente recogió un premio que acredita sus 38 años al servicio educativo, de los cuales 24 se han desarrollado en Laguna de Duero, como maestra de música (Desde 1997 hasta 2020) y jefa de estudios (2007-2010).

Son numerosos los proyectos educativos impulsados por Andrés en estas distintas etapas, habiendo sido gran parte de ellos reconocidos por el Ministerio de Educación. Las competencias digitales, el fomento de los idiomas, de la lectura o de la vida saludable en el centro educativo son solo algunos ejemplos de todo el trabajo que ha impulsado, mejorando la formación de diversas generaciones de laguneros.