Fecha: 17 marzo, 2016

El portavoz popular se muestra crítico ante la propuesta del equipo de gobierno para adquirir los bienes de Prado Boyal, al entender que no está correctamente formulada

A la vista del expediente tramitado por el Ayuntamiento para formular la oferta de adquisición de los bienes patrimoniales de Prado Boyal, el portavoz del PP y exalcalde, Luis Minguela, no ocultó en el pleno del pasado lunes sus dudas sobre la legalidad y viabilidad financiera de la propuesta planteada por el equipo de gobierno (IL-PSOE). Para Minguela, ni siquiera está claro que la presentación de dicha oferta respete el compromiso de estabilidad presupuestaria. «No consta en ningún informe jurídico que justifique el levantamiento del reparo suspensivo. No nos tiraremos a la piscina sin agua, ya que no sabemos si habrá posibilidad económica de pagarlo», afirmó el portavoz popular.

En el cruce de reproches mantenido entre populares y socialistas, el exalcalde y ahora portavoz del PP recordó la actitud mantenida por Biosca y el grupo socialista durante el anterior mandato municipal. «Nos piden apoyo cuando en cuatro años no han sido capaces de levantar ningún reparo suspensivo», criticó, añadiendo que «hace tres meses propusimos hacer una oferta por todo el patrimonio de Prado Boyal y no han reaccionado hasta que ha habido una oferta de un particular».

Antecedentes 

Minguela recuerda que recién comenzado su mandato -año 2011– «se encargó un estudio para conocer la deuda bancaria contraida por Prado Boyal, que estaba próxima a los 2,3 millones de euros». Según el exalcalde, el Ayuntamiento instó entonces un preconcurso de acreedores, llegándose a un convenio regulador para liquidar la deuda en dos años. «Pero nadie se presentó, pese a que el día antes estaban todos de acuerdo», afirma Minguela, quien desconoce las razones por las que desaparecieron los bancos interesados».

A partir de entonces, según apunta el exalcalde, el juez decretó el concurso de acreedores, y nombró un administrador concursal, que clasificó las deudas. En ese periodo, y tras buscar, sin éxito, posibles compradores, se planteó la recuperación de los bienes por parte del Ayuntamiento, si bien «al haber remanente negativo de tesorería no teníamos posibilidad de afrontar la deuda necesaria para la compra». No obstante, Minguela recuerda que, antes de terminar su legislatura, fijó un preacuerdo con Caja Duero para la adquisición del edificio de la calle Sol (actual sede del CEAS), y que esa fue su última aportación antes de dejar la alcaldía.