Fecha: 3 marzo, 2014

Un gran número de personas se congregaron ayer en las pistas del Cascajo para disfrutar del Carnaval infantil  y su popular “pasarela musical de disfraces”.

Al mal tiempo, a disfrazarse.  Con esa premisa se vistieron ayer cientos de niños y niñas del municipio para celebrar su peculiar carnaval, en este caso dedicado a los más pequeños. La amenaza de lluvia solo se quedó en eso,  en un conato, convirtiendo las pistas del Cascajo en una auténtica pasarela musical de disfraces. Por allí se pudieron ver indumentarias de lo más variopinto, desde jóvenes de 3 años que aspiraban a ser bomberos, o grandes figuras de dibujos animados. Todos los protagonistas tuvieron la posibilidad de lucirse ante familiares y ciudadanos consiguiendo de esta manera disfrutar de un domingo de carnavales de lo más entretenido.

La gran calidad de algunos  disfraces hizo que los jueces tuvieran que pensarse muy bien los premios,  aunque como se vio en los más pequeños, lo importante no era galardón sino más bien  disfrazarse y pasar un buen domingo de carnavales con sus amigos y familia.