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Entrevistamos a Reyes Andrés, directora del CEIP Nuestra Señora del Villar, quien cifra en un 95% la respuesta positiva a la hora de dar clase telemática y destaca “el gran esfuerzo del profesorado”

Después de varias semanas de incertidumbre, los colegios de Laguna de Duero han comenzado a impartir nuevos contenidos desde la pasada semana. Lo hacen telemáticamente, una tarea que ha obligado a los profesionales de la educación a reinventarse tecnológicamente. Pese a las dificultades que entraña organizarse a nivel digital con clases de 25 niños y niñas, desde los centros escolares son optimistas con el funcionamiento de este sistema de comunicación con las familias.

¿Cómo se está trabajando estos días en los colegios de Laguna?

Después de unas semanas de incertidumbre y mucho trabajo, estamos impartiendo contenidos nuevos, desde la semana pasada, telemáticamente. Para ello estamos reorganizando la materia, priorizando los contenidos más importantes de este último trimestre.

Al ser docencia telemática todo es más complicado, hay que ir paso por paso y para los profesores está suponiendo mucho más esfuerzo, trabajando fuera de horario. A ello se suman las dificultades para las familias: cada una tiene unas circunstancias y muchos niños y niñas no tienen ordenador disponible. Necesitamos el feedback de los alumnos y sus familias, y muchas veces es complicado con 25 niños y niñas por clase.

¿Cómo están respondiendo las familias?

En general están respondiendo muy bien. Ahora parte de la responsabilidad recae sobre los padres y madres, y pese a no ser profesionales de la educación se están esforzando mucho. Tenemos un porcentaje del 96,5% de respuesta en los cursos de infantil y del 95% en primaria, donde la exigencia es mayor. Son cifras muy buenas. Muchos no disponen de conectividad o equipamientos adecuados, y existen limitaciones tecnológicas, por ejemplo por la brecha digital entre nietos y abuelos. También hay muchas familias sobrepasadas, con un alto nivel de estrés si son muchos hermanos.

Pese a todo la respuesta es positiva, y desde la Junta, por ejemplo, se está intentando tomar medidas para solucionar los problemas de conectividad, aunque es complicado llegar, y a tiempo, a todos los alumnos de Castilla y León.

Nos señalaba que están pendientes de hacer llegar sus libros a algunas familias…

Por nuestra parte estamos gestionando, con el Área de Inspección Educativa, la manera de devolver los libros que se dejaron los alumnos en las aulas del centro. Está terminantemente prohibido que el profesorado acuda al centro bajo el Estado de Alarma, y desde la Consejería no han respondido a nuestra solicitud hasta esta semana. Esperamos que este miércoles podamos contactar ya con Protección Civil, cuyos voluntarios son quienes hacen el reparto de este material a las familias, para que dispongan de ese material esta misma semana.

Aunque las familias tienen acceso a los libros online, es cierto que en los primeros cursos se usan libros fungibles, con lo que es más cómodo que todos los niños tengan sus ejemplares en casa. Por eso hemos intentado hacer esta devolución siguiendo la normativa, por responsabilidad.

¿Cómo valora las medidas que se han tomado para evaluar el último trimestre?

Creemos que se han tenido en cuenta buenos criterios de evaluación, aunque hace falta afinar un poco. Nos tienen que concretar cómo se va a llevar a cabo la evaluación del tercer trimestre y qué criterios tenemos que seguir; necesitamos unas pautas. Estamos de acuerdo en lo general, aunque es muy genérico y hay que pormenorizar.

¿Considera que se ha tenido en cuenta a los educadores a la hora de tomar esta decisión?

Inspección nos ha preguntado datos sobre la comunicación que se está llevando a cabo con las familias, aunque no se nos ha pedido opinión sobre cómo creemos que se debe llevar a cabo la evaluación. Sin embargo es cierto que cada centro tiene unas circunstancias muy distintas, hay cosas que nos pueden gustar más o menos, pero es difícil sacar una instrucción que puedan obedecer todos los centros de la comunidad, con sus distintas capacidades. De modo que no vamos a quejarnos.

Después de esta experiencia tan insólita, ¿Qué conclusión sacará el sistema educativo? ¿Es positivo adaptarse al uso de estas nuevas herramientas?

Esto nos ha pillado a contrapié, pero a partir de ahora los centros nos adaptaremos más a la teledocencia. Muchas familias se están dando cuenta de que los equipamientos con los que cuentan son, en ocasiones, insuficientes, y los profesores se han tenido que reinventar por completo: muchos no están familiarizados con estos medios técnicos. Creo que estos días muchos padres están dando importancia al trabajo de los profesores, al darse cuenta de lo complejo que es nuestro papel. Están haciendo sin duda una labor enorme, teniendo en cuenta que en muchas viviendas no se están viviendo los mejores momentos por motivos sanitarios y económicos.

Por último, ¿Qué opina sobre la relajación del confinamiento para los niños de la próxima semana?

Los niños necesitan salir, es cierto, pero también es cierto que hay una pandemia. Teniendo en cuenta que los niños con problemas médicos ya salen, es responsabilidad de las familias decidir cómo saldrán los demás y en qué condiciones. Personalmente me imagino cómo está el patio de nuestro colegio a la hora del recreo y me da miedo que se dé una ‘estampida’ si no se fijan unas condiciones, unos criterios y un horario. Es importante que se tenga claro que no se van a poder juntar con otros niños ni jugar en los parques. Solo espero que no deshagamos el camino que llevamos avanzado contra esta enfermedad.