Enrique Tamames encuentra su lugar en la ciudad de Ámsterdam, donde lleva cuatro años trabajando como ingeniero web 

Comenzó trabajando de prácticas, como programador web, en una startup holandesa con base en Haarlem. Allí dio sus primeros pasos en su sector, sin imaginar que, cuatro años más tarde, y tras ganar experiencia, se convertiría en Frontend Developer y Scrum Master de Greenhouse Innovation, una empresa puntera de software, encontrando su lugar en una ciudad tan cosmopolita y multicultural como es Ámsterdam.

¿Cómo se ha desarrollado tu carrera desde tu llegada a Holanda?

La tecnología informática es extremadamente dinámica: desde que empecé de prácticas las responsabilidades y los conocimientos profesionales se multiplicaron en muy poco tiempo. La formación es también continua, aquí se aplica cada día la máxima de ‘recíclate o muere’. Después de cuatro años como ingeniero web el aprendizaje tanto personal como profesional ha sido enorme gracias a las influencias de ideas de diferentes personas de distinta nacionalidad.

¿Qué ventajas has encontrado allí a nivel laboral?

Las ventajas son brutales: la flexibilidad, profesionalidad y jerarquía son muy diferentes. Las empresas holandesas se caracterizan por ser muy prácticas en la manera de hacer negocios, especialmente las startup, donde el tiempo y la financiación son elementos cruciales: el tiempo de vida medio de una startup es de unos 2-4 años.

Actualmente desde mi posición me encargo de todo lo relacionado con la ingeniería dentro del frontend de la empresa: conceptos, nuevas ideas y mejoras, nuevos proyectos…Tengo la suerte de que en mi sector hay mucho trabajo y que la honestidad y la profesionalidad son valores fundamentales en la vida laboral holandesa.

¿Cómo es tu día a día en Ámsterdam y qué la caracteriza como ciudad?

Es una ciudad muy dinámica y versátil: si eres una persona activa, encajaras perfectamente. Todo tipo de eventos y actividades variopintas se ofrecen desde un punto de vista liberal e internacional, que se acomodan perfectamente a gente de todas las nacionalidades. Desde mi punto de vista, en general el nivel de vida es mejor, así como el ambiente que se respira en la calle. Es verdad que la comida y el tiempo dejan mucho de desear, pero todo lo demás que ofrece lo eclipsa con creces: jamás te sentirás desplazado si eres una persona con inquetud intelectual.

¿Qué te ha marcado más durante tu estancia?

Sobre todo empezar una nueva vida desde cero: agudizas los cinco sentidos de una forma sorprendente y te hace adaptarte aunque no lo quieras. Pero lo que más me ha marcado es la cantidad de oportunidades de todo tipo que aporta la ciudad y sus gentes. Escalar, tocar el bajo o estar en contacto con el arte es algo que nunca creí que iba a formar parte de mi vida y ahora no puedo vivir sin ello. Por supuesto, la vida gira en torno a la bicicleta. ¡Aquí si no tienes bici estás perdido!

¿Qué otros países o lugares has tenido ocasión de conocer durante tu estancia allí?

He tenido la oportunidad de viajar por casi todo Holanda. El mes pasado hemos hecho un viaje a Texel, una isla en la provincia de ‘North Holland’, donde prima la naturaleza, las rutas en bici y la cerveza local. El aeropuerto (Schiphol) es un intercambiador internacional, lo cual facilita los viajes una barbaridad y ayuda a la hora de la vuelta a casa. Supongo que en los próximos años ampliaré las distancias y empezaré a barajar posibilidades como Ásia, África o cruzar el charco.

¿Qué se debería revisar en España para que jóvenes de tu sector pudieran desarrollar aquí sus carreras?

No tendría hojas de papel para empezar a describir qué cosas cambiaría en España para que la gente como yo no tuviera que irse pero empezaría por el gobierno. Creo que un cambio de gobierno liberal empezaría a implementar ciertas medidas para cambiar la mentalidad a la gente, lo cual desde mi punto de vista es lo que se necesita ahora mismo.

¿Piensas seguir trabajando en Ámsterdam o está entre tus planes moverte a otro sitio?

Hasta ahora me ha ido muy bien aquí, no tengo pensado moverme, ni a corto ni a largo plazo. Me gusta mi vida y estoy perfectamente en armonía con todo lo que sucede a mi alrededor. En el caso remoto de que volviera a España, no sé si volvería a Laguna, debido a que creo que es demasiado poco dinámico como para rehacer mi vida allí. Quizás más adelante cuando haya cumplido ciertos objetivos y etapas podría, pero nada es seguro y todo es probable.

¿Qué aconsejarías a quien esté pensando en buscar trabajo en Holanda?

Que vengan con la mente abierta; se abre un mundo nuevo de posibilidades y no solo en el trabajo, en tu vida en general. Daría como consejo también venir a vivir, no a trabajar, y con esto quiero decir que vengan con expectativas de integrarse en la sociedad en general y no en el terreno laboral porque la experiencia con otras personas me dice que la probabilidad de que te vuelvas a España no habiéndolo pasado muy bien es alta si te integras solo laboralmente.