Fecha: 26 junio, 2014

Con 27 años el joven lagunero Eduardo Arribas decidió probar suerte en Sidney, donde encontró su lugar como guía turístico. Actualmente organiza tours por Europa.

Quería conocer mundo y no se lo pensó dos veces. Después de residir en Reino Unido y Rumanía, Eduardo Arribas decidió probarse a sí mismo y buscar una oportunidad al otro lado del planeta. Tras estudiar empresariales y comercio exterior, el joven lagunero estaba a punto de desarrollar la pasión de su vida: viajar.

¿Cómo toma uno la decisión de marcharse tan lejos?

Con ganas e ilusión pero también con algo de miedo. Fue una decisión de ahora o nunca. Cuando se acercan las fechas del vuelo entran dudas, ves que no hay marcha atrás. Es una apuesta fuerte y asumes que no verás a tu gente en mucho tiempo, pero a la vez eso te hace echarle ilusión.

¿Cómo fue tu llegada?

La adaptación fue fácil. Conocí a varios estudiantes extranjeros al llegar, y en una semana ya tenía trabajo en un restaurante. Allí hay más oportunidades, aunque sea en empleos poco cualificados, pero que te ayudan a mejorar en el idioma y a buscar otras metas.

¿Cómo es el día a día en una ciudad como Sidney?

Es una ciudad moderna, con buenas playas y la ventaja de ser la más turística de Australia. Por ello tuve la ocasión de empezar a trabajar como guía turístico, haciendo visitas de Sidney y viajes más largos por el resto del país a playas o parques naturales con turistas europeos o estadounidenses. Poder conocer gente, lugares y que te paguen por ello era una suerte increíble.

¿Qué te llama la atención de Australia?

Los australianos son parecidos a nosotros, les gusta la vida relajada, comer, beber y socializar. Por otro lado quizás son más rigurosos con las normas. En lo laboral dan más oportunidades, las empresas no ven la formación como un gasto sino como una inversión y se permiten periodos sabáticos para viajar conservando sus puestos de trabajo. Son flexibles en el trabajo y sus sueldos les permiten tener una calidad de vida mucho mejor que la de España. Eso sin contar con su patrimonio natural: playas desérticas, islas de arena o la barrera de coral.

Ahora has vuelto a Europa…

La empresa para la que trabajé allí me ofreció organizar tours para turistas australianos por todo el continente, lo cual es un lujo. Me paso meses organizando viajes desde Londres y recorriendo desde Berlín a las playas de Grecia.

A pesar de ello, ¿Te gustaría volver algún día a Laguna?

Intentaré volver de visita en fiestas, pero con la situación actual volver a España no es una opción. Como aquí no se vive en ningún sitio, pero desafortunadamente encontrar un trabajo interesante es difícil. Recomiendo que quienes se lo estén pensando se lancen a la aventura planificando y evaluando todo con rigor, pero sin pensárselo demasiado.