Fecha: 29 noviembre, 2015

La Gala de entrega de premios literarios de este sábado, organizada por el Ayuntamiento con la colaboración de la Diputación de Valladolid y la Fundación Jorge Guillén, atrajo a centenares de amantes de la literatura, que disfrutaron del toque musical de Barrock’n’Roll

Laguna de Duero se vistió de gala este sábado para dar entrega a los premios del certamen de poesía, cuento corto y microrelatos. Centenares de personas llenaron el auditorio de la Casa de las Artes, donde el ambiente estuvo amenizado por las notas del conjunto de cámara Barrock’n’Roll y donde se sucedieron los guiños literarios por parte de la presentadora y periodista Carolina Becoechea. En la entrega participaron el alcalde, Román Rodríguez de Castro, la concejala de Cultura, Lucía Castro, Luis Minguela en representación de la Diputación provincial y Antonio Piedra por parte de la Fundación Jorge Guillén.

En su discurso, Román Rodríguez citó a Federico García Lorca para destacar el misterio de un arte «que está solo al alcance de unos pocos capaces de trasmitirlo». El primer edil destacó el prestigio de un certamen «que suscita un interés que traspasa las fronteras» e incidió en «el impulso que dieron en el pasado algunos vecinos como Timoteo Herrero o Manuel Rodríguez con las Justas Poéticas, la semilla que ha dado pie a esta gran aceptación».

José Javier Alfaro Calvo -quien cuenta con más de 80 reconocimientos literarios- recogió el premio de poesía con su obra ‘Antiodisea’. Dedicado durante toda su vida a la enseñanza tanto en las aulas como en los libros, el autor navarro confesó ser un gran lector de ‘La Odisea’ y se mostró defensor de los valores de la lectura. Su galardón cuenta con una dote de 2.000 euros, cifra que se ha visto incrementada este año a petición del jurado de la anterior edición.

El reconocimiento local del certamen de poesía, dotado con 200 euros, fue a parar al veterano Manuel Merino, que con su trabajo ‘Vivir pensando’ encontraba al fin un justo homenaje a su obra. «Siempre reflejo en la escritura todo lo que pienso, y aunque haya entrado en los caminos del olvido esto supone un estímulo para seguir ejercitando mi cerebro», afirmó el poeta y vecino de Torrelago.

En el caso del XXXV Certamen de Cuento Corto, el galardón -dotado con 1.500 euros- fue para Carlos Fernández Salinas y su relato antibelicista ‘De la inmortalidad del alma’. El asturiano, que cuenta con más de 50 reconocimientos literarios, habló de la historia, personajes y voz como elementos insustituibles del cuento, refiriéndose a este como a «una fotografía» que debe ganarse al lector «por K.O.» si comparásemos la lectura con un combate de boxeo.

El ganador local -con un premio de 200 euros- en cuento corto fue Alberto Infante Echevarría, que se presentaba por primera vez al certamen con su trabajo ‘Hágase su voluntad’. El lagunero afirmó que su obra, con sorprendente final, fue inspirada entre anécdotas de amigos, y se remontó a sus tiempos jóvenes para explicar una pasión por la escritura que ha ido cogiendo forma a través de los relatos.

En el acto, además de varios miembros de la corporación municipal, estuvieron presentes los miembros del jurado del certamen de poesía -Carlos Aganzo, Elena Santiago, José María Muñoz, Antonio Piedra y Fermín Herrero- así como los del concurso de cuento corto: Gloria Rivas, Antonio Salinero, MªJosé Grijalba, Antonio Álamo y Rafael Marín.

Por último, la concejala de Educación y Participación Ciudadana, María Luisa Cortijo, hizo entrega de los premios del IV Maratón de Microcuentos ‘Laguna con las letras’, que recayeron en cuatro jóvenes escritoras: Genoveva Casado Quirós, Aitana Ortiz Velasco, Laura Heredero Sánchez y Marina San José Platón. Todas ellas supieron plasmar en cien palabras un relato basado en la temática de los abuelos, dando garantías de calidad en la cantera literaria de Laguna de Duero.