Fecha: 8 marzo, 2015

Conocido popularmente como el panadero del pueblo durante décadas, recibe de manos del alcalde el galardón en homenaje a ‘Los oficios del ayer’, un reconocimiento por toda su actividad en el municipio

80 primaveras ha visto pasar por delante de sus ojos Nino Herrera, un hombre que heredó el oficio de su padre y que ha entregado su vida a poner el pan en la mesa de los laguneros. Testigo de la imparable evolución del municipio, ha presenciado primero desde su carro tirado a caballo, y después desde su furgón, el crecimiento de una comunidad que hoy le brinda un homenaje a través del galardón ‘Los oficios del ayer’. Y es que hay pocos mayores que no conozcan a Nino, a juzgar por la masiva asistencia que presentaba en la tarde del viernes el Centro de Día de Personas Mayores, donde tras un homenaje cargado de humor el alcalde, Luis Minguela, le hacía entrega de la placa de reconocimiento.

Momentos alegres de juventud, inviernos duros de hambruna tras la guerra o incluso locas carreras por las calles de Laguna a lomos de una yegua fueron algunos de los recuerdos que el panadero quiso compartir con el público, en cuya primera fila asentían orgullosos sus hijos, sus nietos y su mujer, testigo inseparable a lo largo de todos los años de dedicación. Unos años que «no pasan en balde» en palabras de Nino, pero que quedarán grabados eternamente en la memoria colectiva del municipio por su saber hacer y su entrega. Tras el reconocimiento también tuvo lugar la entrega de premios en base a juegos tradicionales, así como la actuación de la banda municipal de Laguna de Duero.