Fecha: 28 junio, 2017

Una moción aprobada por todos los grupos políticos -salvo el PP, que se abstuvo en la votación- sirvió para condenar institucionalmente los crímenes cometidos tras el alzamiento militar de 1936 y erigir un monumento en homenaje a sus víctimas

La mayor parte de los grupos políticos con representación en el Ayuntamiento -salvo el PP, que se abstuvo en la votación- aprobó en el pleno de junio, celebrado este martes, una moción para condenar institucionalmente la sublevación militar franquista y el daño que esta causó a víctimas y familiares, que además tiene como objetivo autorizar la colocación de un monumento conmemorativo en la localidad. Este será erigido en el parque junto a la Avenida de La Laguna y será emplazado el día 22 de julio, cuando tendrá lugar además un homenaje.

La moción había sido presentada por iniciativa de un grupo de familiares y vecinos de Laguna de Duero -Comisión Pro-Homenaje a las víctimas del franquismo- apoyados por el grupo Verdad y Justicia de Valladolid, quienes han realizado en las últimas semanas diversos actos de homenaje para reivindicar la necesidad de un reconomiento a estas víctimas.

“Estos vecinos, representados hoy por sus descendientes y amigos de la localidad, sufrieron en su día la represión más salvaje por sus ideas democráticas, siendo después sus nombres manchados y hechos desaparecer de la Historia oficial”, reza la moción aprobada este martes, que fue leída por la concejal Lucía Castro (IL), en la que también se recuerda: “No es casualidad que entre los asesinados esté la propia Corporación Municipal, símbolo de la voluntad popular, de la que eran representantes legales. Ellos, junto con otro grupo de personas, mujeres, hombres y adolescentes hasta rebasar el número de cincuenta, sufrieron la locura represiva de los alzados en armas, quienes los detuvieron ilegalmente, los asesinaron e intentaron hacer desaparecer los cuerpos de los que pudieron, abandonándolos en lugares ignorados, sin que a fecha de hoy se sepa con certidumbre el lugar exacto donde se halla la mayor parte de ellos”.

A estos asesinatos, con sus correspondientes efectos sobre las familias de las víctimas “hay que sumar a las vecinas y vecinos encarcelados y maltratados sistemáticamente; el daño sobre el patrimonio de sus familias, el daño moral y psicológico ejercido sobre todas ellas, particularmente sus hijos, dañados de manera irremediable sin que hasta ahora ninguno de ellos haya recibido una reparación acorde con el mal causado”, se apunta antes de indicar que “el Homenaje tiene como finalidad recuperar sus nombres, reivindicar su dignidad, reconocer los hechos ocurridos y ofrecer de esta manera una pública reparación que hasta ahora les ha sido negada por las instituciones y la sociedad. Que en la mayoría de los casos ignora lo ocurrido. El objetivo final es lograr que las familias de las víctimas puedan cerrar sus heridas mediante el conocimiento y la difusión de la verdad ante la comunidad entera”.