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El afamado cocinero de la localidad y artífice de los guisos del Día de las Peñas llevó a cabo un pregón alentando a los vecinos a disfrutar de las fiestas de “un pueblo en crecimiento”, pero que mantiene “la esencia de sus tradiciones”

Desde el balcón de la Plaza Mayor de Laguna de Duero, con una plaza abarrotada de colorido y sonido, dio comienzo este sábado una nueva edición de las fiestas patronales en honor a la Virgen del Villar en la localidad. El sentimiento peñero volvió a ser protagonista en uno de los días más esperados por vecinos y forasteros. Puntuales a las 19:00 horas salían al balcón el alcalde de la localidad Román Rodríguez, flanqueado por el concejal de festejos Héctor González y el pregonero oficial para este año, el cocinero Jesús Martín Repiso. Entre las caras conocidas entre bambalinas destacó la presencia del presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar, quien estuvo acompañado en todo momento por el primer teniente de la localidad, Luis Minguela, y Tomás Álvarez, segundo teniente de alcalde.

El alcalde de la localidad aclaró minutos antes del chupinazo que daba inicio a las patronales que “espera que sean unas fiestas con gran afluencia, ya que parece que el tiempo nos va a acompañar”. El primer edil no se quiso olvidar en su alegato de “los colectivos que con su participación han llevado a cabo este programa de fiestas y que hacen posible que contemos con propuestas para todos los públicos,  que buscan atraer tanto a vecinos como a forasteros”.

Por su parte, Héctor Gonzalez, al frente de la concejalía de festejos por ultimo año, confirmaba cómo esta situación ha sido un cambio “meditado e importante”. “Me entra mucha melancolía al ser este mil último año, pero garantizo que seguiré involucrado en las fiestas y echando una mano en todo lo que pueda”, apuntó.

Tras el paso de los integrantes del gobierno municipal por el micrófono, fue el turno del verdadero protagonista de estas fiestas, el pregonero y cocinero local Jesús Martin Repiso. “Quiero agradecer a aquellos que han delegado en mí esta responsabilidad que por otro lado tanta ilusión y emoción me hacen. Laguna de Duero es un municipio que durante años  ha acogido y sigue acogiendo a muchas personas, para hacer de ella una de las fiestas más sonadas en toda la comarca”. Martín Repiso recordó, como vecino “criado y nacido en Laguna”, que “nuestro pueblo siempre ha sido un municipio atractivo y acogedor, que ahora con más habitantes, sigue guardando la esencia del pasado y de sus tradiciones”. Por ultimo cerró su alegato reconociendo cómo dentro de su labor como cocinero está que “Laguna sea el pueblo mejor alimentado de todo Castilla y León”.

La corporación municipal en su casi totalidad terminó este día festivo con la tradicional subida a la ermita de la Virgen del Villar, donde tuvo lugar el besamanos a la Virgen. Por otro lado, las carrozas volvieron también a cobrar su protagonismo, en un desfile que cada año crece en cantidad y calidad, y prueba de ello fueron algunas de las representaciones llevadas a cabo por la Peña el Terror o Vahído Permanente, que una vez más volvieron hacer las delicias del público asistente.