Fecha: 26 marzo, 2014

El tiempo respeta una jornada en la que cientos de laguneros disfrutaron de la popular tortilla de patatas con chorizo, obra del cocinero Jesús Martín. La actuación del Gran Rufus y los juegos populares amenizaron una jornada de ocio tanto para familias como para los más jóvenes.

Parecía que el viento y la lluvía iban a condicionar el Día de la Vieja de este año, pero afortunadamente no ha sido así. Cientos de laguneros, en su mayoría jóvenes, han continuado con la tradición y desde primera hora se han acercado este miércoles al parque recreativo de Los Valles para celebrar la popular tradición local. Poco después de las 17:00 se personaba en el pinar el conocido cocinero Jesús Martín, quien, junto con su equipo, presentaban la tortilla de 200 kilos que llevaban cocinando en su casa desde primera hora de la mañana y que serviría de merienda a más de 800 personas. Para su elaboración empleaban nada menos que 130 kilos de patatas, 800 huevos, 10 litros de aceite, 15 kilos de cebollas, otros 15 de chorizos y sal. 7 horas tardaban los cocineros en preparar esta tortilla, que fue volteada en el acto para servirla gracias a la ayuda de un sistema de poleas desarrollado por el propio Martín. El cocinero se sentía satisfecho por su trabajo y declaraba que «parece que la tradición de La Vieja está un poco apagada, pero, poco a poco, lo vamos despertando».

A la hora de dar la vuelta a la tortilla colaboraba especialmente con los cocineros Camila Martín de Blas, quien se ha convertido en un referente de la fiesta por no haber faltado a la misma durante casi 70 años. La lagunera confesaba que «antes había más ambiente, se veían más familias,  y ahora hacemos la tortilla gigante, pero sigue siendo la misma tradición en su esencia». A pesar de los cambios, todavía se podía ver en algunas mesas la merienda típica de antaño, como el chorizo o la llamada ensalada de pobre con aceitunas. A la zona se acercaban también las autoridades municipales. El alcalde, Luis Minguela, confesaba haberse sentido preocupado por las condiciones climáticas en un principio, pero mostraba su alivio, y después de probar la tortilla invitaba a todo el mundo a tomarla por ser «extraordinaria» y esperaba que los vecinos del pueblo pasasen una tarde agradable. Gracias al buen ambiente y a la seguridad garantizada por el equipo de Protección Civil todos los laguneros y laguneras han podido disfrutar de una jornada sin apenas incidentes y con una buena participación.