El proyecto del centro ha tenido una participación activa de todo el cuerpo docente, donde se han llevado a cabo iniciativas como un huerto ecológico, aprendizaje para el reciclado o la importancia de un uso responsable del agua

El deterioro de la naturaleza, como consecuencia de la falta de interés de los adultos por preservar nuestro entorno y medio ambiente, ha llevado a la Escuela Infantil Municipal Colorines a iniciar un proyecto basada en educar en el respeto y amor a la naturaleza.

La etapa infantil  – gestionada por ese centro – , resulta un momento relevante para concienciar sobre medio ambiente. En este periodo se contribuye al desarrollo del niño o niña atendiendo a todos los aspectos de su personalidad; incluida su formación como persona y ciudadano. Por lo tanto, es importante que el alumno aprenda a convivir y a respetar el entorno en el que vive.

A lo largo de este curso 2018/2019, el centro ha querido dar paso adelante en este sentido, ampliando este trabajo también con las familias llevando a cabo diferentes acciones para cuidar del entorno.  Los objetivos marcados para el alumnado son entre otros: Conocimiento de los elementos naturales de su entorno inmediato, a través de la observación, manipulación y experimentación; Utilización de los recursos para preservar el entorno, asumiendo comportamientos para el cuidado del mismo; Aplicación de valores y normas para el cuidado del medio, llevando a cabo comportamientos de respeto y cuidado del entorno.

Las familias, protagonistas también de esta iniciativa han conseguido tomar conciencia de los problemas ambientales para mostrarse sensibles ante ellos, además de fomentar interés en el cuidado del medio y adquirir recursos para preservarlo. Esto será trasladado sus hijos en su educación fuera del centro, con el objeto de que realicen actividades en la naturaleza que fomentes su cuidado y respeto.

Diversas actividades

 Con la idea de unir a toda la comunidad educativa en torno a esta iniciativa, desde la Escuela Infantil Municipal Colorines han llevado a cabo diversas actividades como:  un huerto ecológico; aprender a reciclar ; reutilizar y dar una segunda vida a los objetos ; utilizar el agua de forma responsable ; dramatizaciones y cuentos.

En los pasados Carnavales, el centro también se volcó en unificar este proyecto con la festividad, ambientando su fiesta en un arrecife donde sus animales han luchado por devolver a los humanos los residuos que han vertido en sus aguas. Cada clase disfrazó de un animal del mar (Cangrejos, Medusas, Pulpos, Estrellas, Peces y Ostras) y donde las familias, como cada año, a pudieron  disfrutaran de un cuento muy especial “El mar está triste”.