La prueba de obstáculos celebra su segunda edición, con un recorrido en el entorno de los Valles con cerca de treinta obstáculos y una longitud de ocho kilómetros

Todo preparado. La Diablo Race cuenta ya las horas para dar el pistoletazo a su segunda edición en Laguna de Duero. La prueba, ha sido presentada de manera oficial en el Ayuntamiento de Laguna de Duero, con la presencia del alcalde en funciones Román Rodríguez y el organizador del evento, Bernardo Marbán.

Esta segunda cita en la localidad contará con el mismo recorrido del año pasado, cuya distancia será de ocho kilómetros, donde los cerca de 260 participantes de toda España deberán enfrentarse a los 30 obstáculos instalados para tal cita.

La carrera sigue los mismos derroteros que las ediciones anteriores en cuanto a participación se refiere, donde las condiciones meteorológicas para el fin se semana parecen ser favorables, lo que ayudará a buen seguro a que haya una gran ambientación.

El alcalde en funciones, Román Rodríguez ha manifestado en rueda de prensa “su apoyo a este tipo de pruebas. Desde el consistorio siempre tenderemos la mano a colaborar con iniciativas innovadoras con el deporte como protagonista”.

La prueba arrancará a las 10:45 horas este domingo en el entorno de Los Valles, donde este año desde la organización han habilitado un bar e hinchables para el disfrute de aficionados y acompañantes.