Fecha: 26 octubre, 2016

El presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Valladolid cerró este miércoles las jornadas organizadas por el Ateneo Socio Cultural con una ponencia sobre la represión en la provincia durante la Guerra Civil

Tras dos coloquios dirigidos por el historiador Celso Almuiña y el crítico de cine Jorge Prada, el ciclo sobre la memoria histórica organizado por el Ateneo Socio Cultural de Laguna de Duero llegó a su fin este miércoles con una ponencia sobre la represión franquista en Valladolid. El encargado de diseccionar con todo detalle los hechos que acontecieron en toda la provincia a partir del verano de 1936 fue Julio del Olmo, el presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Valladolid, quien coordina actualmente las exhumaciones llevadas a cabo en el Cementerio del Carmen de la capital, donde solamente este verano se han recuperado 180 cuerpos.

Del Olmo destacó en su exposición los 7.000 casos documentados de personas represaliadas en la provincia «tras un alzamiento militar planificado al detalle por el ejército». En este sentido, insistió en el modus operandi llevado a cabo por falangistas y militares, quienes, según Del Olmo, dieron comienzo a una represión «brutal, sistemática y masiva» a partir de agosto de 1936, «para sembrar el terror al saber del peligro que entrañaba el fracaso del alzamiento». «Las víctimas eran personas señaladas en los informes por su capacidad de liderazgo o su compromiso con un nuevo modelo de país», afirma.

«Se nos ha contado que la represión venía de las rencillas de cada pueblo, pero es un sinsentido», afirma Del Olmo, quien apunta que el clero recrudeció la represión al bendecirla. «Los jóvenes se creían con la misión sagrada de salvar España de un desastre, es lo mismo que estamos viendo hoy en día con el ISIS», apostilla. «Difícilmente un país puede caminar por sendas democráticas cuando tenemos estas rémoras del pasado», lamenta Del Olmo, quien cree que «de ahí viene esta situación que estamos viviendo en el parlamento, no se puede pasar una página sin haberla leído».

Según Julio del Olmo, «el PP no ha ayudado pero nunca ha puesto pegas» en el desarrollo de las labores de la asociación, mientras que, sin embargo, «el problema está en la izquierda, donde a veces se da un discurso y después no se pone en práctica». En este sentido -y aunque reconoció que el Ayuntamiento de la capital ha apoyado las exhumaciones con 25.000 euros- reivindicó acciones como la retirada la Cruz Laureada del escudo de Valladolid, símbolo otorgado a la ciudad por su colaboración durante el alzamiento nacional.

«Hay viudas que han jurado no morir hasta no haber enterrado dignamente a sus maridos», afirma del Olmo, quien insiste en que la prensa internacional da más cobertura a sus trabajos que la española y quien destaca que la ONU continúa presionando para que se ponga en marcha la Ley de Memoria Histórica, ya que «los crímenes de lesa humanidad jamás prescriben».