Fecha: 24 marzo, 2021

El jugador lagunero pasa a ocupar el segundo puesto en el ranking nacional y tomará parte en el torneo de selecciones de El Tirol y en el mundial de Cerdeña

El lagunero José Ignacio Merino se ha convertido en campeón de España de billar en la modalidad de 5 quillas. Lo ha hecho tras una brillante actuación, el pasado fin de semana, en el XV Campeonato de España, celebrado en la localidad de Baeza. Allí se enfrentó a un total de dieciséis competidores en la parrilla de salida. Tras clasificarse sin problemas, Merino venció a Federico Pérez en cuartos de final, para después imponerse ante el castellano y leonés Carlos Cortés, campeón de las últimas tres ediciones de la competición y número uno del ranking nacional, en las semifinales.

Ya en la final, el lagunero remontó ante el favorito de la competición, Davide Urso, incluso tras perder el primer set. Gracias a un juego constante, sólido y con muy buenas defensas, Merino consiguió alzar la copa de vencedor, lo cual le da derecho a representar a España en los próximos campeonatos de Europa y del Mundo. De esta manera, el lagunero pasa a ocupar el segundo puesto en el ranking estatal y tomará parte en el torneo de selecciones que se celebrará en mayo en El Tirol, así como la próxima competición mundial de Cerdeña.

En segundo lugar de la competición quedó, finalmente, Carlos Cortés, mientras que el tercer puesto fue para Pedro Camarero y Federico Pérez Fuentes. Desde la organización se valoró la extraordinaria disposición de todos los participantes en un campeonato acogido por el C.B. Baeza, y que se desarrollaba por primera vez en Andalucía bajo la conducción del director deportivo Emilio Torres. En la entrega de trofeos estuvo presente José Manuel Domingo Crespo, presidente de la Federación Andaluza de Billar y vicepresidente de la Federación Española.

Modalidad 5 Quillas

La modalidad de cinco quillas, dentro del billar, tiene como objetivo lograr el mayor número de puntos derribando con la bola contraria los máximos palillos (quillas) posibles, colocados en el centro de la mesa, a la vez que se intenta dejar obstaculizada por las quillas la bola del adversario, con la finalidad de que este solo pueda jugar contra la banda. Esta particularidad requiere un conocimiento exhaustivo de diferentes técnicas. Sin duda, es un compendio de las modalidades de libre, banda y tres bandas; por tanto, se debe analizar con precisión la trayectoria de la bola contraria, los contraefectos y tener dominio sobre la bola jugadora para evitar que esta derribe quillas, cuyos valores traducidos en puntos pasarían al marcador del oponente.

Es un juego especialmente defensivo, muy táctico y estratégico, con variadísimas opciones para cada tiro en función de cómo vaya discurriendo el partido Además es muy participativo, los deportistas intervienen en alternancia, una vez cada uno. El jugador que espera su turno observa continuamente la actuación de su rival, lo que implica una gran concentración.

Fotografías: Real Federación Española de Billar.