Fecha: 13 septiembre, 2021

El actual campeón nacional de billar en la modalidad de 5 quillas representará a España en esta importante competición mundial, que tendrá lugar desde el miércoles y hasta el domingo

El lagunero José Ignacio Merino será uno de los dos jugadores representantes de España en el Gran Prix de las Naciones, una importante cita del billar en su modalidad de 5 quillas que se celebrará esta semana en Cerdeña. Merino fue clasificado por la Real Federación Española de Billar para tomar parte en esta competición tras ocupar el segundo puesto en el ranking nacional y convertirse en campeón de España en el XV Campeonato nacional celebrado en marzo del presente año en Baeza.

La competición mundial se desarrollará desde este miércoles y hasta el próximo domingo 19 de septiembre en este enclave italiano, y está organizada por el club Luchy Club Alianganus. En ella medirán sus habilidades dos jugadores de otros varios países europeos (Francia, Bélgica, Holanda, Alemania, Suiza, San Marino, R. Checa, Dinamarca, Turquía, Luxemburgo, Austria e Italia). En el caso del lagunero, no es la primera ocasión que compite a nivel europeo, pues el componente del Club Billar Valladolid ya ha estado presente en el Campeonato del Mundo por países en Lugano (Suiza); en el Campeonato de Europa en Brandemburgo (Alemania) y el Campeonato del Mundo individual en Pistoia (Italia).

En esta competición, y debido a la baja de los dos jugadores de Hungría, los italianos tienen asignadas dos plazas más, siendo cuatro plazas para cuatro jugadores profesionales de esta modalidad. De esta manera Ciro Rizzo (actual campeón del mundo), Santi Caratozzolo (sub-campeón del mundo), Michellangelo Aniello (campeón del mundo 2006 y actual número 5 del ranking de Italia) y Massimo Caria (actual número 7 del ranking  italiano) formarán parte de la representación del país vecino.

Modalidad 5 Quillas

La modalidad de cinco quillas, dentro del billar, tiene como objetivo lograr el mayor número de puntos derribando con la bola contraria los máximos palillos (quillas) posibles, colocados en el centro de la mesa, a la vez que se intenta dejar obstaculizada por las quillas la bola del adversario, con la finalidad de que este solo pueda jugar contra la banda. Esta particularidad requiere un conocimiento exhaustivo de diferentes técnicas. Sin duda, es un compendio de las modalidades de libre, banda y tres bandas; por tanto, se debe analizar con precisión la trayectoria de la bola contraria, los contraefectos y tener dominio sobre la bola jugadora para evitar que esta derribe quillas, cuyos valores traducidos en puntos pasarían al marcador del oponente.

Es un juego especialmente defensivo, muy táctico y estratégico, con variadísimas opciones para cada tiro en función de cómo vaya discurriendo el partido Además es muy participativo, los deportistas intervienen en alternancia, una vez cada uno. El jugador que espera su turno observa continuamente la actuación de su rival, lo que implica una gran concentración.