Jesús Arozamena llama a las puertas del profesionalismo

El ciclista lagunero, actualmente en las filas del Aldro Team, se ha proclamado recientemente campeón de la Copa de España de ciclismo en categoría sub 23

Pedalea mucho o poco, largo o corto. Pero pedalea. – Eddy Merckx. Hace ya unos meses que Jesús Arozamena, ciclista local del Aldro Team y de apenas 20 años, decidió coger su bicicleta para luchar por su sueño. En su mente tiene grabada la palabra sacrificio, algo que recorre la residencia de su equipo en la localidad cántabra de Torrelavega. Bajo la dirección del conocido Manolo Sainz –ex director de ONCE o Liberty Seguros- Jesús conjuga lecciones de vida con la difícil tarea de llegar al profesionalismo de la mano de uno de los managers más importantes dentro del ciclismo nacional.

“Llegar al Aldro supuso un cambio muy importante en mi carrera deportiva. Todo pasó a profesionalizarse, por eso desde hace un año decidí dejar mis estudios de ingeniería mecánica para centrarme este año solo en el ciclismo y probar suerte”. Bien es cierto que la suerte no se tiene, se busca, y eso es lo que ha hecho este joven ciclista, a quien recientemente la Copa de España le ha encumbrado como el mejor ciclista del panorama nacional en categoría sub-23. “Es un trabajo de todo el invierno que se ve a lo largo de los meses que dura la competición, resultado del que estoy muy satisfecho y que supone la victoria más importante de mi carrera deportiva”, afirma.

Con esa timidez que atesora, Arozamena echa la vista atrás, y nos cuenta cómo a esto de “dar pedales llegó gracias a su hermano pequeño, cuando apenas tenía 12 años. Fue entonces cuando empezó en el equipo ciclista de Arroyo de la Encomienda, bajo la dirección del ex ciclista profesional Juan Carlos Domínguez. “Para mí hasta este momento la bici solo era algo secundario, con lo que me divertía junto a mis amigos. Gracias a mi hermano, al que le gustaba mucho este deporte, inicié mi andadura en infantil de primer año”, señala, añadiendo que no sería año hasta infantil de segundo cuando se enfundó un dorsal. Aún recuerda cómo su padre le compró un cuadro, con el que, junto a algunas piezas que tenía, conseguiría armar su primera bici de carretera.

En su aprendizaje como ciclista ha tenido sus mimbres en la localidad. Entre cadetes y juveniles militó en el Grúas Tinlohi, equipo entre La Cistérniga y Laguna de Duero. “Ahí coincidí con Miguel Sáez como entrenador, aunque en juveniles de segundo año mi padre decidió meterse como director y fue sin duda mi mejor año”. El salto a la categoría sub-23 lo daría gracias al Diputación de León. “Rodrigo Araque, actual ciclista profesional del Team Ukyo, me propuso ir al equipo y allí corrí las dos primeras temporadas“. Ya el tercer año, fichó por el Aldro Team, una de las mejores canteras del ciclismo nacional“.

Su estilo espigado o su “finura” dan fé de todas las cualidades con las que él se autodefine como corredor: escalador rápido. “Pese a no ser un corredor corpulento, me meto en los esprines, por lo que soy un corredor polivalente, y la verdad es que cualquiera lo diría”, confirma entre risas. Su relación con Manolo Sainz, aclara, es “muy buena”. Se trata de una persona muy exigente y seria, con un carácter duro, pero que nos dice las cosas para aprender, no solo en el ámbito de la bici sino para la vida”.

Entre sus objetivos para lo que resta de campaña están las grandes vueltas a nivel nacional, donde los mes de julio y agosto correrá la vuelta a Segovia, León, Zamora y posiblemente en julio el Tour de Alsacia entre Francia y Alemania.

No sabe aún lo que le deparará el año que viene con la suerte de que “la ruleta” de algún equipo profesional decida caer en su casilla. “Sería un sueño hecho realidad, porque es para lo que me he preparado toda mi carrera”, afirma. Actualmente no ha tenido ninguna oferta, aunque reconoce que “no he ganado como tal, ya que solo he demostrado ser regular”.

Entre sus carreras fetiche se encuentra el Giro de Italia, donde espera citarse algún día con las rampas del Mortirolo o el Zoncolan. Laguna ha sido tierra de ciclismo, por lo que Arozamena espera seguir los pasos de corredores o corredoras locales como Fernando Grijalba o Rosa Bravo. El “pasaporte” para soñar se lo ha ganado a pulso. Ahora le toca jugar sus cartas.

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