Fecha: 24 enero, 2017

El grupo municipal presentará en el pleno de enero una moción instando a llevar a cabo un plan de sustitución de los materiales de amianto en las canalizaciones de agua potable

IU-Laguna en Marcha ha insistido en la importancia de la retirada de las tuberías de fibrocemento de las infraestructuras municipales por la presencia de amianto entre sus materiales. A través de una moción que será presentada en el pleno ordinario del mes de enero, que tendrá lugar el próximo martes, el grupo pedirá la realización de una auditoría-informe sobre la cantidad y situación de estas conducciones de agua potable, además de la puesta en marcha de un plan para la erradicación de materiales de amianto o derivados, que consideran perjudiciales para la salud.

Asimismo, IU pide habilitar las partidas presupuestarias que sean necesarias para este fin en este y en los sucesivos presupuestos, buscando la colaboración de otras administraciones públicas, así como solicitar a la FEMP que impulse convenios de colaboración entre los Ayuntamientos que compartan este problema aún por resolver y trasladar la moción a todos los grupos políticos representados en las Cortes de Castilla y León.

Según el grupo municipal, la presencia de este tipo de tuberías hechas a base de fibras de amianto y cemento se generalizaron en España y Europa desde los años 40 del pasado siglo, si bien las directivas europeas en 1999 ya limitaban el uso y la comercialización de estas sustancias. En su exposición de motivos, IU argumenta que, desde 2003, el uso de dichos componentes está totalmente prohibido, marcándose su sustitución por otros materiales «dada su peligrosidad en el tiempo».

Tal y como explican, el Parlamento Europeo detalla que «enfermedades cancerígenas están relacionadas con la ingestión de agua procedente de estas tuberías», algunas de las cuales «suelen tardar entre 10 y 40 años en manifestarse después de la exposición al material». Según IU, a pesar de la prohibición total, en nuestras ciudades y municipios aún quedan millones de toneladas de amianto, que pueden suponer un riesgo potencial para la salud, pudiendo estar expuesta la población a través de la inhalación o bien por deglución.

«Hay que ser consciente de que es un problema que no sólo alcanza a los usuarios y consumidores de agua potable sino también a los propios trabajadores/as que tienen que manipular y reparar este tipo de instalaciones y al medio ambiente, dado que el problema no consiste exclusivamente en eliminar este material sino también en dónde depositarlos posteriormente de manera segura y sostenible», afirman desde el grupo municipal.