Fecha: 4 agosto, 2016

El ilustrador lagunero Jesús Aguado convirtió hace 13 años su hobby en su oficio y su trabajo puede apreciarse en inumerables libros de texto y campañas publicitarias

Comenzó a dibujar a escondidas sus personajes de cómic favoritos en el instituto, sin sospechar que, años más tarde, y tras estudiar Bellas Artes, su pasión se convertiría en el trabajo de su vida. Después de licenciarse en diseño gráfico -y de darse cuenta de que lo suyo era un campo más artístico- el lagunero Jesús Aguado es hoy uno de los ilustradores más reconocidos de la agencia vallisoletana Pencil, pionera en España. “Me di cuenta de que ilustrando seis libros de texto al año podía vivir de esto”, afirma Aguado, quien se considera “un todoterreno” en su campo, capaz de llenar páginas de libros infantiles o de adultos.

Su estilo siempre ha sido “figurativo y muy realista”, si bien el ilustrador afirma estar “en constante búsqueda de nuevos estilos, que es lo que me hace feliz”. Frente a la limitación creativa que pueda haber al ilustrar, sin ir más lejos, un libro de matemáticas, Aguado busca de vez en cuando dentro de sí ese “lado oscuro” para expulsar su creatividad desde las entrañas y se presenta a concursos de cómic. En este sentido ha sido ganador de varios certámenes de este género a lo largo y ancho del país. No obstante, el grueso de su trabajo como freelance le mantiene ocupado en sus encargos de las editoriales.

“A veces tengo que entregar 180 ilustraciones en dos meses y me convierto en una especie de máquina; es difícil buscar inspiración para resolver personajes, alguna vez me he llegado a bloquear, pero no puedo permitírmelo”. El horario de trabajo del lagunero es “vampírico” debido a la necesidad de trabajar “sin llamadas ni molestias” de ningún tipo. “Normalmente es a partir de la cuarta hora de trabajo cuando me siento productivo al 100%”, afirma sobre su proceso creativo.

Como ilustrador freelance, Aguado reconoce la desventaja de “no salir del trabajo”, si bien cree que “es un sacrificio que haces por dedicarte a lo que te gusta y ganar, poco a poco, prestigio y reconocimiento”. Lo cierto es que su sector apenas se ha visto afectado por la crisis, y “aunque siempre habrá mucha competitividad, no todos los ilustradores tienen la soltura o la capacidad de representar muchos escenarios complejos en poco tiempo”.

La ilustración es un sector que está en alza, y su formación poco a poco se adapta al mundo de Internet. “Últimamente se busca un perfil de ilustrador que también controle de programación y diseño web”, afirma Aguado, quien sin embargo vive alejado incluso de las redes sociales. “Cuando dibujo me aislo del mundo”, confiesa el ilustrador, quien reivindica la imagen “como la manera más directa de representar una idea de la realidad en que vivimos”.

Ilustraciones de Jesús Aguado. Entre ellas, diversos trabajos para libros de texto y carteles para la campaña de Cruzcampo en la Feria de abril de 2016.