Fecha: 28 septiembre, 2015

Ocho años después del nacimiento de Urano Players, los dos raperos promocionan su último disco ‘Cosmonáutica’ llenando salas en Madrid o Barcelona. El último grito del rap underground español nace en Torrelago y suena así

Improvisaron sus primeras rimas en la plaza de los cuatro caños -Torrelago- sin saber que algún día llegarían a copar las páginas de Mondo Sonoro, a llenar los silencios de Radio 3 o a abarrotar salas de conciertos en Madrid o Barcelona. Sin duda tenían mucho que decir y nada bueno de la realidad que, a veces, nos rodea. Y es que “ya ni comer fruta es sano, ya ni tener hijos une”. O al menos eso es lo que escupe Erik Urano en su segundo trabajo, Cosmonáutica (2014), un disco con el que alcanzan la madurez tras Energía Libre (2011).

Junto a él trabaja el DJ y productor Zar 1, responsable de los elaborados beats que otorgan a las ácidas letras de Erik un trasfondo tan psicodélico, oscuro y característico. Ha sido precisamente esa complejidad en el proceso de producción la que ha retrasado tres años la salida de su disco. Lo cierto es que ambos artistas estaban condenados a entenderse desde que, en 2007, entrasen a formar parte del colectivo Urano Players junto con otros cuatro raperos vallisoletanos.

En esta ocasión han contado con el apoyo de una productora, aunque siguen garantizando su independencia. “Son personas que ponen su dinero para editar discos, nunca firmaríamos con ninguna discográfica que pusiera cortapisas a nuestro trabajo”, sostienen, sentenciando que “aunque haya raperos que han perdido el rumbo por ganar dinero nosotros reinvertimos todo para producir más cosas”. El dúo agradece a Internet y su democratización su éxito. “La cara subterránea del rap ha ganado muchísimo gracias a ello, dando salida a muchos temas de gente que jamás hubiera llegado a ningún festival”, matizan. Erik y Zar 1 no se molestan por que sus canciones circulen libremente por la red, rechazan cualquier etiqueta y definen su estilo básicamente como ‘rap’, a pesar de la complejidad de su obra.

Con respecto a la temática, Cosmonáutica es un CD sobre autoconocimiento. “Todos estamos dentro de este sistema y debemos ser conscientes de sus fallos, afirman, destacando que “cada vez es más dificil que los jóvenes se orienten en un mundo lleno de estímulos nocivos”. El hecho de que Erik trabaje en el Centro San Juan de Dios le ha servido para ver la educación desde otro prisma.

La estética de su obra, gris e industrial por un lado y con referencias espaciales por otro, habla en parte de Valladolid. “Aquí ha habido un caldo de cultivo que nunca se ha alimentado”, lamentan a la vez que reivindican “facilidades” a la hora de hacer música en directo. “Ser de aquí nos confiere cierto exotismo, pero no hace falta vivir en la capital para meterse en trasfondos futuristas o rompedores”, afirman. Cuando viajan para sus directos, como harán en septiembre en las fiestas de Barcelona, Erik y Zar 1 pasan “de cero a cien”. “Somos el Alfredo Landa del rap”, bromean, asegurando que, aunque aquí pasen “desapercibidos”, seguirán llevando a Laguna de Duero por cualquier escenario que pisen.

Fotografías: Juan Carlos Quindós