Un grupo de vecinos encabezados por Miguel Garea han trabajado para revitalizar el entorno del Edificio Juan de Austria, creando un espacio apto para el ocio y el deporte.

Con la llegada de la desescalada, el pasado mes de mayo, los laguneros recurrieron a sus entornos naturales más cercanos para pasear y hacer deporte. En el caso de las zonas aledañas al Edificio Juan de Austria, la sorpresa, para muchos, fue mayúscula, al darse cuenta de que las intensas lluvias y el abandono habían deslucido por completo un paraje lleno de maleza, basura y cristales. En vista de los riesgos para las mascotas o la práctica deportiva, así como los problemas de accesibilidad existentes, varios jóvenes del municipio, encabezados por Miguel Garea, decidieron poner fin a esta situación. Así, se pusieron manos a la obra para limpiar, desbrozar y poner en valor un espacio apto para el paseo, el ocio y el deporte.

“En esos momentos esta zona fue muy frecuentada por los vecinos, y nos dimos cuenta de que había gente mayor que apenas podía acceder por ciertos caminos, y que estaba todo como una selva, con muchas zonas inaccesibles”, cuenta Garea, quien poco a poco empezó a dedicar su tiempo libre a adecentar la zona. Junto a él, cerca de una decena de jóvenes con su vida laboral congelada por la crisis del Covid-19 decidieron unirse para recuperar un espacio “con mucho potencial”. Las labores comenzaron con la retirada de maleza para abrir caminos y evitar riesgos de incendio, y se han llevado a cabo “entre amigos, con herramientas y material prestado y donado”.

Algunas empresas han aportado también su granito de arena para el desarrollo de la zona, que después de tres meses cuenta con un circuito de Mountain Bike de 700 metros delimitado y señalizado y hasta diez bancos caseros construidos con palés de madera. Algunas de las peticiones provienen de los propios vecinos que acuden a la zona para pasear, quienes, en todo momento, “han aplaudido y agradecido nuestro trabajo”. De hecho, los impulsores del proyecto, que adoptó el nombre de ‘Parque del Covid’, destacan que, gracias a estas labores, “ahora la zona es visitada y frecuentada por mucha más gente”.

Debido a que los caminos despejados suman los cuatro kilómetros de distancia, estos jóvenes están ya en contacto con el C.D. Triatlón Laguna de Duero, quienes tienen ahora la posibilidad de utilizar este entorno para entrenar. “Es un circuito al aire libre, óptimo para las circunstancias actuales, ya que permite respetar las distancias de seguridad, y al que acuden muchos padres y niños también para pasar el rato”, apuntan.

Llamamiento al respeto

Mientras que la mayor parte de los vecinos apoya esta propuesta, los voluntarios lamentan que “algunos jóvenes siguen viniendo a la zona para hacer botellón y dejar basura o incluso dañar nuestro trabajo”. En este sentido, piden respeto e insisten en que, si se utiliza este entorno, que cada cual recoja sus residuos, ya que “la idea es que este sea un parque para el disfrute de todos”. Paralelamente, invitan a colaborar en la iniciativa a quien quiera sumarse, dedicando el tiempo libre que tengan disponible, sea cual sea. Próximamente tienen pensado proseguir con la reforestación arbórea, y recientemente acaban de pintar algunas zonas, como las escaleras. El objetivo, crear un entorno al estilo del Parque de Las Contiendas de la capital.

Recientemente el Ayuntamiento de Laguna de Duero, a petición de los voluntarios, se ha procedido a la limpieza y desbroce de la zona que compete al Consistorio, ya que la mayor parte del terreno del ‘Parque del Covid’ corresponde a la Diputación de Valladolid y a algunas empresas constructoras a título privado. Además, la Concejalía de Juventud se ha interesado en el proyecto, y a través del recién aprobado V Plan de Juventud se está estudiando la manera de dar apoyo institucional a la iniciativa.