Fecha: 29 diciembre, 2021

Responden así a las preguntas del grupo socialista en el pleno, quienes consideran que se cometió un «atentado medioambiental» y piden «responsabilidades políticas»

Tras la polémica surgida después del vertido y posterior retirada de material asfáltico en el camino del Canal del Duero -durante los pasados días 30 de noviembre y 1 de diciembre- el pleno ordinario de diciembre incluyó este martes entre sus puntos la comparecencia del alcalde, Román Rodríguez, a petición del grupo municipal socialista. Prácticamente todos los grupos municipales tuvieron ocasión de plasmar su postura ante estos hechos, que llevaron incluso a que grupos como IU-Podemos presentaran en su día una denuncia ante el Servicio Territorial de Medio Ambiente contra el Ayuntamiento y la empresa responsable.

Los socialistas, con su portavoz, Juan José Tomás-Biosca, a la cabeza, señalaron que «es un verdadero atentado medioambiental que se decidiera verter los restos del fresado de las calles en una zona de indudable valor ecológico». «Se recalcó que la decisión fue tomada por los técnicos, lo cual es inaceptable, ya que el Jefe de Sección de Medio Ambiente se encontraba de baja», señaló Biosca, quien considera que «el único responsable es el alcalde». «Cuando uno se equivoca lo mejor es asumirlo, esto es un esperpento que no debe volver a producirse», señalaron los socialistas, quienes pidieron la certificación de la empresa para conocer el tipo de material depositado en este entorno.

Por su parte, desde IU-Podemos, Jesús Sáez señaló que «es un error intentar defenderse de algo que evidentemente se ha hecho mal y que se rectificó en seguida». Paralelamente, Jesús Salamanca indicó que «es sorprendente que el plan de residuos de la empresa consista en esparcir estos junto al camino del canal. Dudo que los gestores del canal estuvieran de acuerdo en hacer esto, cuando fueron los primeros en denunciarlo. Además, había muchos otros caminos y lugares en los que echar esta sustancia y no precisamente en este entorno», señaló.

Por su parte, desde Vox, Isabel Pérez señaló que «es un asunto que ha causado alarma social». «Lo mejor habría sido publicar un bando dejando claro que se tienen los correspondientes permisos y señalando a los responsables, y no que aparezca de la noche a la mañana», apuntó Pérez.

El gobierno local insiste en que se trata de «zahorra artificial completamente inerte»

Por su parte, el alcalde, Román Rodríguez, señalo que «en la legislatura pasada ya se usó este tipo de material para varios caminos, el cual había sido solicitado para su vertido en el camino del canal por parte de los responsables de la potabilizadora para facilitar el paso de camiones». «Los responsables del canal dijeron que no había problema, y una persona llamó al SEPRONA, que se personó y pidió el plan de residuos, para después marcharse sin decir nada más», señaló Rodríguez, quien insiste en que el material «no es el sobrante del asfaltado como señalan ustedes».

El primer edil subrayó que se decidió la retirada «al ver tantas críticas», pese a que «la obra cuenta con un plan de gestión residuos de construcción y demolición y el material era perfectamente inerte». Según señaló, el coste de la retirada de este material podría rondar los 12.000 euros. Por su parte, el portavoz de IL, Juan Carlos Rodríguez, consideró que «el único error cometido fue retirarlo, pues tendríamos que haber continuado con una obra solicitada por los técnicos y avalada por los responsables del canal». «Si ustedes son capaces de demostrar que se estaba usando un producto irrespetuoso con el Medio Ambiente denúncienlo», señaló Rodríguez, quien calificó la comparecencia de «esperpento, ya que piden responsabilidades directamente al alcalde cuando este tiene las competencias de Urbanismo delegadas».

El concejal de Urbanismo, Tomás Álvarez, señaló que «la obra contempla el reciclado y valorización del producto obtenido al fresar pavimentos asfálticos, mediante el machaqueo y su transformación en zahorra, reutilizable para la mejora de firmes y caminos, como es el caso». «Vertido a temperatura ambiente, de ello no se desprende ninguna sustancia y es perfectamente inerte, mientras que el antiestético color negro se habría perdido con el paso del tiempo», explicó Álvarez.

Avelino Álvarez, edil de Servicios Técnicos Urbanos, confirmó que se retirarán los últimos restos que quedan, y reiteró que «se utilizó un subproducto completamente inerte que no llega al subsuelo, puesto que, además, la base del canal son arcillas en las que no penetra nada». «Estéticamente no es vistoso, pero en dos o tres meses el impacto visual no sería tal. No entro en si fue un acuerdo o no retirarlo, el error ha sido no pedir el permiso por escrito a los responsables del canal», señaló Álvarez.