Fecha: 4 septiembre, 2014

En 1988 nació la peña deportiva que acabaría siendo una mítica de las fiestas

La unión que puede llegar a generar el deporte no tiene límites. Al menos en el caso que atañe a la peña de fútbol El Farol, cuya fundación en la temporada de 1988 supuso el germen para que al año siguiente naciera una de las grandes entidades de las fiestas en Laguna: El Farolín. Aunque poco después se desligó del equipo de fútbol -que adoptó el nombre de Unión Laguna y a día de hoy es la única peña en funcionamiento desde entonces- El Farolín arrancó con fuerza y logró acercarse a las grandes peñas de Laguna, superando las 300 personas.

En sus orígenes la peña incluso editaba una revista llamada El Peñón, organizaba un trofeo de tute que ha durado por muchos años y competía con sus carrozas a alto nivel. Félix Ruiz, uno de sus integrantes, cuenta cómo los peñistas llegaron incluso a comprar instrumentos para aprender a tocar y formar la charanga, que a día de hoy sigue tocando profesionalmente con el mismo nombre. El Farolín ha atravesado por hasta tres cambios de local, y llegó a obtener el premio de 1991 a la peña mejor organizada.

Por entonces, tal y como cuenta Félix Ruiz, la peña estaba entre las cuatro más representativas, y sus miembros protagonizaron una anécdota muy curiosa en 1994, cuando invadieron la plaza en plena corrida como protesta al quedarse sin sitio. Desde entonces se decidió limitar los espacios de la plaza, creándose algunas rivalidades entre las peñas pequeñas y las grandes. Los tiempos han cambiado y el Farolín continúa, aunque con menos peñistas, participando de las patronales. Precisamente la última reina  de las fiestas que hubo, en 2010, fue Vanessa Fernández, miembro de esta histórica peña.