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El centro ha sido sede de formación ABJ para profesorado de Castilla y León con una participación de 40 tutores que apuestan por esta técnica

“Que levante la mano quien crea que jugando se aprende mejor”. Así es como se abría el cartel de la editorial Cayro sobre la jornada de formación. Cuarenta profesores/as  de nuestra comunidad asistieron, el pasado sábado 28 de septiembre en el CEIP Nuestra Señora del Villar, al curso que dicha editorial realizaba para formarse en ABJ(aprendizaje basado en juegos) y presentar su catálogo de novedades. No es la primera editorial en realizar dichos cursos. Otras editoriales importantes como Haba, Devir y Mercurio han acudido a Laguna de Duero para realizar diversas formaciones relacionadas con los juegos de mesa aplicados al aula, haciendo de Laguna de Duero un pueblo cada vez  “Más jugón”.

Cada día este círculo de profesores interesados en el tema se duplica gracias al boca a boca, al potencial que se ve en los juegos como herramienta de transmisión de aprendizaje y a la amplitud de utilidades que los mismos aportan. La coordinadora de ABJ en el centro, Henar Martín, enumera con entusiasmo los beneficios del juego en la educación escolar: “¿A qué niño o niña que se le pregunte, ¿Quieres jugar?, dice que no? Incluso si alguno lo dijera, seguro que hay un juego pensado para él. Hay niños que académicamente no destacan por sus amplias capacidades pero que en el terreno del juego brillan como soles, e incluso el caso contrario, niños “de 10” que en los juegos les cuesta ganar…Todo ello da qué pensar. El niño tiene una predisposición innata al juego, que es importante aprovechar. En muchas jornadas escolares en las que terminamos la mañana jugando, cuando decimos “recogemos, mochila y a casa”, oyes decir (¿yaaaa?, joooo, otro más…) el juego tiene un gran componente adictivo, siempre quieren más y les sabe a poco.

Para cualquier tema o área que se esté dando en clase (dinosaurios, piratas, multiplicaciones, la granja, geografía, Egipto, edad media, prehistoria…)  seguro que hay al menos tres juegos de distintas editoriales que lo trabajan gracias a su gran variedad temática.

“¿Qué abuelito/a no ha jugado en su vida a un parchís, a una oca, al monopoly?.  El juego permite que personas de todas las edades puedan jugar juntas al mismo tiempo y que todos sus participantes se adapten unos a otros. Un niño de tres años es capaz de explicar a un mayor cómo se juega a un juego y que se le entienda, si no… ya se buscará la forma de hacerse entender” apunta la coordinadora.

 

 

Reconocen como “en media hora de juego puedes llegar a conocer en una persona facetas que en años de relación desconocías, ya que el juego desinhibe, te dejas llevar y sirve de risoterapia;  al menos, durante el tiempo que estás jugando, te olvidas de preocupaciones y responsabilidades, y los adultos pueden volver a ser niños…..entonces…..¿jugamos? .”