Fecha: 8 junio, 2017

44 alumnos de sexto de primaria están pasando la semana en unas jornadas de convivencia junto a alumnos de otros siete centros de toda España, mientras que el resto de sus compañeros de curso han participado en varias actividades de integración con alumnos de cursos inferiores

El CEIP Miguel Hernández está llevando a cabo sendos proyectos de convivencia con el objetivo de fomentar las relaciones interpersonales. Por una parte, 44 alumnos de sexto de primaria se encuentran participando en el proyecto intercentros ‘Jugar y Convivir’, que comprende diferentes actividades orientadas al conocimiento de la cultura de otros centros, juegos alternativos, actuaciones de acrogimnasia o al contacto con el Medio Ambiente.

Esta iniciativa, que se está desarrollando durante toda la semana en un hotel de Valladolid, se inició hace 11 años y en ella participan otros 340 alumnos de otros siete centros de otros puntos de España. Algunas de las actividades se han desarrollado precisamente en el entorno del lago. Por otro lado, el resto de alumnos de sexto de primaria han tenido ocasión de participar en un proyecto paralelo desarrollado dentro del propio centro.

Bajo el título ‘Jugar y Convivencia en el centro’, estos alumnos han desarrollado diversas actividades enseñando al resto del alumnado de otros cursos inferiores. De esta manera han tenido ocasión de mostrar el centro a los alumnos de la etapa de infantil que va a pasar a primaria, así como compartir juegos de su infancia con los alumnos de primero, realizar una «botella de la calma» con los de segundo o enseñar sudokus y tres en raya a los de tercero.

El objetivo, promover la inclusión del alumnado, minimizar su riesgo de fracaso escolar y fomentar actitudes solidarias que permitan mejorar el entorno educativo. Según la dirección del centro, las actividades están siendo valoradas de forma positiva por los alumnos, quienes «se han sorprendido de lo mucho que saben y lo bien que explican» sus conocimientos a los alumnos más pequeños, «sirviéndoles además para valorarse más entre unos y otros».

La premisa básica del proyecto es que «a la escuela se viene a aprender pero para aprender es necesario sentirse acogido, en un entorno seguro y con un buen clima de convivencia y compañerismo». En este sentido, la programación en Educación Física se ha sostenido sobre tres grandes pilares: cooperación, coeducación (educación para la igualdad de género) e inclusión. Esta programación se ha concretado, a lo largo del curso, en diferentes unidades de aprendizaje: “juegos cooperativos”, “aprendemos a correr a ritmo”, “desafíos físicos cooperativos”, “acrogimnasia”, “malabares” y “juegos alternativos para la iniciación deportiva”.