Fecha: 11 mayo, 2014

Los de Pedro Del Barrio certificaron su ascenso este fin de semana al vencer en casa por 8-0 ante el segundo de la clasificación, el Simancas B,  por lo que matemáticamente el año que viene jugarán en Primera Provincial.

Objetivo cumplido. Los rojinegros certifican el paso de categoría tras una espectacular campaña  en la  que  han sido los grandes  dominadores de principio a fin. El último escollo en el camino era este fin de semana en casa, ante el Simancas B, segundo clasificado y todavía metido en la pugna por el ascenso. Pese a lo mucho que estaba en juego, el C.D Laguna-La Sucursal ya demostró desde los primeros minutos que no iba a dejar margen para el error.

Los locales dominaban a su antojo el encuentro. Mientras, los visitantes apenas creaban  oportunidades. El C.D Laguna era el dueño y señor del partido.  Pese al continuo asedio a la portería del Simancas, los de Pedro del Barrio no conseguían abrir la lata, aunque esto solo sería cuestión de tiempo. Treinta minutos tuvieron que pasar para que el electrónico cambiará de aspecto. Tras una buena combinación en banda derecha entre Chumi y López , este último pondría de manera magistral un balón dentro del área,  para que el “Killer” Jony definiera con calidad. Tres minutos más tarde, y gracias a un robo de Chumi,  Butra colocaría el 2-0 en el marcador antes del descanso.

Tras el paso por vestuarios el partido siguió por los mismos derroteros que en la primera mitad. Ramón, tras un buen  tiro fuera del área, conseguiría poner el 3-0 . El Simancas B llegaría por primera vez a la meta rojinegra en el segundo periodo, rematando un balón por mediación de Nacho, aunque era un querer y no poder.

El 4-0 llegaría tras un fallo garrafal del portero del Simancas,  que aprovechaba de nuevo Ramón para asegurar el marcador. A partir de ahí el goteo de ocasiones de los de Pedro del Barrio fue constante. Tras el quinto, Jony pondría el segundo en su cuenta particular, mientras que Ramón de cabeza colocaría el 7-0. Jony cerraría el marcador con un contundente 8-0 que permitió a los laguneros certificar el ascenso que tanto llevan esperando.

Con el pitido final, la fiesta se apodero en el terreno de juego, dónde el míster fue manteado, trasladando la posterior fiesta de ascenso a los vestuarios del municipal.