Fecha: 22 julio, 2014

La Policía Nacional desmanteló el viernes un domicilio de Prado Boyal donde dos parejas presuntamente cortaban y vendían los estupefacientes. Se han invervenido sustancias valoradas en 90.000 euros

Se trataba de dos parejas que residían juntas en su domicilio de Prado Boyal. Allí mismo, en su ‘base de operaciones’, presuntamente compraban, adulteraban y preparaban las bolsas o ‘pollos’ de ‘speed’ y ‘MDMA’ que más tarde se encargarían de vender en su propio domicilio o por otros enclaves de la capital y de La Cistérniga. Aunque la policía ya seguía sus pasos a través de investigaciones, parecían bastante prevenidos ante posibles investigaciones o controles policiales: ante la menor sospecha suspendían cualquier venta o transporte de las drogas para evitar ser descubiertos.

Sin embargo, toda su cautela no sirvió para evitar el peso de la ley. El pasado viernes 18 de julio por la mañana la Policía Nacional llevaba a cabo un dispositivo en distintos puntos de la capital y sus operaciones llegaban hasta Laguna, donde se registraba el domicilio de los cuatro sospechosos, que inmediatamente eran detenidos. En la misma tarde del viernes se llevaba a cabo otra detención, en este caso en Arroyo de la Encomienda, donde un quinto sospechoso -que presuntamente servía de suministrador de sustancias- era también detenido.

Según fuentes de la Policía, los detenidos responden a las iniciales de A.G.C, de 35 años, E.F.R, de 36 años, B.S.L, británico de 19 años -los tres sin antecedentes penales- así como O.F.P, de 41 años y C.M.G, de 34 años, a quienes sí consta un antecedente a cada uno por tráfico de estupefacientes. A todos ellos se les acusa de formar una organización de venta de droga, y se han instruido las diligencias policiales por parte del Grupo de Estupefacientes de la Brigada Provincial de Policía Judicial, que han sido remitidas al Juzgado de Instrucción número tres de Valladolid. A su disposición han sido puestos los detenidos a primera hora de este domingo, que han sido enviados a prisión.

En la operación se han intervenido más de tres kilogramos de sustancias que podrían superar, según fuentes policiales, los 90.000 euros  de valor en el mercado. La policía también se incautó de 1,5 kilogramos de otra sustancia estupefaciente, posiblemente algún derivado anfetamínimo aún por determinar, así como 1.700 euros en efectivo, cuatro balanzas de precisión, recortes de plástico, alambre y diversos utensilios de los habitualmente utilizados para el corte de la sustancia estupefaciente y su preparación para la venta al por menor. En el domicilio de Prado Boyal había además una pipa para fumar, tres máquinas termoselladoras, una caja fuerte, una caja de caudales, un machete, un ordenador y diversos restos de sustancias y pequeñas bolsas o ‘pollos’ preparados para la venta al por menor.