Entrevistamos a la actriz y humorista Asun Serra, quien tras lograr 43 premios nos descubre los pormenores de un oficio donde las mujeres juegan un gran papel.

Aunque nació en Barcelona, Asun Serra se ha criado, desde los nueve años, en Laguna de Duero, un municipio que le ha visto crecer como comediante y donde tiene gran parte de su vida. Además de su faceta como escritora, Serra forma parte de las pocas castellanoleonesas que se dedican al humor profesionalmente, con nada menos que 43 premios en su haber.

¿Cómo fueron tus primeros pasos en este mundillo?

Mis inicios fueron de casualidad con la entrada en los 40 principales, donde llegué con solo 17 años. En total he estado diez años en la radio, donde he coincidido en proyectos maravillosos con Manu Carreño o Luis Alberto Vaquero. Además de escribir un libro (Mujeres de alas rotas, 2003) y varios relatos siempre he hecho teatro, y Laguna ha sido siempre muy productiva culturalmente hablando, lo cual me llevó también a trabajar en la televisión regional.

¿Cuando supiste que lo tuyo era la comedia?

En realidad es algo que forma parte de mí, soy muy payasa en todo. Hasta cuando hacía un trabajo serio le daba un aspecto cómico, así que mi proceso ha sido muy lógico: ser humorista es algo que va con tu forma de ver la vida. Lo que nunca imaginé es que acabaría haciendo monólogos.

¿Qué proceso se vive para convertirse en humorista?

Para empezar hay pasar por cursos de comedia e ir a concursos. Allí vas ganando premios y vas viendo si puedes servir para esto. El público es el que te dice si puedes continuar. Yo tuve buena acogida, y mi única dificultad estaba en mi miedo al escenario, aunque con el tiempo he aprendido a disfrutar mucho de las actuaciones.

¿Qué trabajo hay detrás de todo en este oficio?

Estás todo el tiempo pensando; tu mente queda absorbida por la comedia y llega un momento que el trabajo te come, estás 24 horas buscándole los cuatro pies al gato para hacer reír con cualquier cosa. Hay muchas horas de escribir y ensayar y muchos kilómetros. Este verano he estado en Galicia, La Rioja…el sacrificio solo puede llevarse gracias a la vocación. Por otro lado, los concursos y los premios son una fuente muy importante de trabajo.

Ser mujer, ¿Es una ventaja o un inconveniente en este campo?

Es una ventaja en el sentido de que mi personaje se gana la ternura y el cariño del público, a la vez que es reivindicativo, pero a la vez es una desventaja: hay locales que han rechazado mi actuación por ser mujer, porque dicen que la comedia es cosa de hombres. En todos los ámbitos hay machismo y en comedia somos 80% hombres y 20% mujeres en esta región.

¿Se puede vivir del humor?

Yo sobrevivo, aunque hay afortunados que viven bien de ello. No obstante me considero muy afortunada de que, aún no siendo un personaje televisivo o una cómica de renombre a nivel nacional, puedo vivir de ello.

¿Cómo está la comedia en España a nivel general?

Nos encontramos un poco con las manos atadas, la sociedad está sufriendo una regresión de mentalidad muy importante. Tenemos que tener cuidado con qué decimos y cómo lo decimos. Además están surgiendo nuevos cómicos con una mentalidad un tanto retrógrada. Hay autocensura, porque al fin y al cabo dependes de la opinión del público y tu trabajo es que este quede contento. A veces hay que hacer malabarismos y en ciertos lugares solo debes tocar temas universales y hacer crítica siendo muy suave. Yo tengo un bloque reivindicativo en el que reflexiono sobre la publicidad y la estupidez y la superficialidad que rige nuestra sociedad a veces. Es importante que además de divertir dejemos un mensaje.

¿Debe tener límites el humor?

Creo que no debemos poner límites a nadie de nada, pero hay barreras que yo no paso. Hace poco un compañero hizo un chiste de muy mal gusto sobre el abuso a menores, se lo dije y yo jamás haría algo así. Nunca censuraría a nadie, pero hay ser consciente de que cuando uno hace un chiste estamos enviando un mensaje y debe tener unos valores. Nadie sabe si este se puede malutilizar. En ocasiones quizás estemos frivolizando a nivel social y esto puede llegar a ser un problema.

¿Qué nuevos proyectos tienes en mente?

Está entre mis planes volver a un medio de comunicación de Valladolid. Será una pequeña colaboración pero de esta forma volveré a mis raíces. Mientras tanto, seguiré mi ruta por escenarios de toda España, después de pasar estos meses por Valencia o Cataluña. No decarto futuras actuaciones en Laguna, donde tengo ya a mi público y me siento como en casa en cada actuación.

En la fotografía principal, Asun Serra posa junto con el humorista Leo Harlem durante el rodaje del corto ‘¿Demasiado Corazón?’, dirigido por Jorge Villa en Laguna de Duero en 2013.