Fecha: 5 julio, 2015

Con motivo de las jornadas sobre ferrocarriles históricos, celebradas en Valladolid la pasada semana, diversas asociaciones plantearon la recuperación de la línea Valladolid-Ariza desde Laguna hasta Cigales. El teniente alcalde Juan José Biosca y el concejal de Urbanismo, Francisco Barbillo, estuvieron presentes para informarse sobre el proyecto

La capital vallisoletana acogió, la pasada semana, las jornadas sobre el presente y futuro de los ferrocarriles históricos, que, organizada por AFCHE, contó con la presencia de decenas de promotores de proyectos ferroviarios y representantes de diversas instituciones, entre los que se encontraban el teniente alcalde de Laguna de Duero, Juan José Tomás-Biosca, así como el concejal de urbanismo, Francisco Barbillo. El objetivo de esta recién creada agrupación de asociaciones fue dar a conocer algunos planes para implantar propuestas de otros países y así recuperar antiguos trazados ferroviarios aprovechando su potencial turístico e histórico.

Una de las principales propuestas fue la de rehabilitar la antigua línea Valladolid-Ariza desde Laguna de Duero hasta Cigales para uso turístico y lúdico. Este proyecto -que tendría como meta «evitar la pérdida o deterioro del patrimonio, crear empleo e integrar la marca Ribera de Duero»- supondría la recuperación de 52 km de vía ferroviaria, 9 de los cuales pertenecen a Laguna, que sería el punto de inicio de la ruta. Esta, en la que se emplearían trenes antiguos «en avanzado estado de restauración», saldría de la Estación de Laguna de Duero y se prolongaría por Los Valles sobrepasando la autovía de Segovia. Según AFCHE, con ello «podría potenciarse el uso lúdico del área recreativa de Los Valles, visitarse el histórico puente de hierro sobre el Duero y llevarse a cabo exhibiciones de maniobras».

Precisamente el presidente de la nueva Agrupación de asociaciones de los Ferrocarriles Históricos Españoles (AFCHE), Eugenio Moreno, vive en Laguna de Duero. «Es la tercera vez que tratamos de poner en marcha este proyecto», afirma, asegurando que «hemos trabajado en potenciar un diálogo único aunando a asociaciones de toda la región, y esperamos que aunque hubo dos intentos fallidos la tercera sea la vencida». Moreno afirma que «el problema es principalmente jurídico», y que «es necesaria la implicación de todos los laguneros para que las instituciones lo respalden».

Según Moreno, «están dándose cambios políticos y hay conciencia de que este tipo de proyectos pueden realizarse, cada vez hay menos inmovilismo». A nivel económico, afirma que «no todo es inversión, sino que el apoyo de la gente puede rebajar los costes. A través de programas de mecenazgo se están restaurando locomotoras, y si hay voluntarios que se vuelquen ayudando este plan puede ser realmente viable».