Fecha: 15 mayo, 2014

Desde esta semana los monitores acompañarán de nuevo a los alumnos de primaria del C.P. Miguel Hernández a las aulas desde los puntos de encuentro. «Camino Escolar», actividad promovida desde la Concejalía de Medio Ambiente, pretende dotar de autonomía a los niños fomentando hábitos saludables, evitando peligros y el uso innecesario del coche

Tras el final del periodo invernal, el “Camino escolar” se retoma de cara a estos últimos meses antes del parón estival.  El objetivo no es otro que los alumnos recorran caminando el espacio entre su casa y el centro de estudios con la compañía de un monitor, recuperando de este modo los espacios para la infancia, y haciendo más habitables nuestras calles y plazas. Los monitores estarán presentes durante toda esta semana -desde el 14 al 16 de mayo- y posteriormente el 22 y 28 de mayo y el 4, 11 y 18 de junio. Su asistencia será eventual ya que el servicio que prestan es el de animar a los niños para que puedan, por sí mismos, hacer su marcha diaria a clase con independencia.

Ocho serán en total los puntos de encuentro para que los alumnos se citen para ir juntos al colegio, y que son los siguientes: rotonda junto al Club Torrelago, Avenida de la Libertad, de la Espadaña y del Estadio, y en las calles Ebro, Pisuerga  y Esla. Se han habilitado unos carteles y una serie de huellas en las aceras a fin de facilitar su reconocimiento. También se han llevado a cabo diferentes modificaciones para mejorar la visibilidad en determinadas zonas de la ruta, a fin de que la seguridad para los padres de los alumnos que disfruten de esta actividad sea completa.

El objetivo que se busca con esta ruta en los más pequeños no es otro que reforzar su autonomía, favoreciendo la salud, la sociabilidad  y el ejercicio físico , permitiendo, sea ya de paso, una reducción considerable del flujo de automóviles en las inmediaciones de los centros escolares.

La primera fase de estas rutas tuvo lugar en el otoño de 2013, y con una media de 60 niños diarios, los resultados para padres, alumnos y profesorado fueron muy satisfactorios. El beneficio que se busca con la actividad es la reducción de ruidos y contaminación, así como un aumento en la seguridad para los viandantes y alumnos que disfruten de estos trayectos escolares.

María Alonso, concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Laguna de Duero, aboga por que “tenemos que recuperar los espacios para las personas, y que ahora es ocupado por coches. El embotellamiento de coches a la salida de los colegios resulta en ocasiones más peligroso que si los alumnos acuden andando al colegio. Trasladamos nuestros miedos a los niños, pero la siniestralidad, o cualquier otro riesgo en Laguna es ínfimo”.

Isaac Prieto, director de la empresa que gestiona esta actividad, afirma que “cuesta mucho generar el hábito, por lo que hay conseguir la confianza necesaria en los padres para que dejen a sus hijos que vayan solos a clase. Nosotros contamos con ocho monitores que les acompañan hasta el colegio desde el punto de encuentro y que les esperan desde media hora antes del inicio de la jornada escolar”.