Fecha: 26 septiembre, 2016

El fotógrafo Alfonso Domínguez Lavín ha obtenido tres reconocimientos en los premios internacionales de Moscú

Decía Sebastião Salgado que un fotógrafo no es menos que un artesano que escribe y dibuja con la luz. Los rostros humanos siempre han sido, para el fotorreportero brasileño, lo que los paisajes y los caprichos arquitectónicos son para el lagunero Alfonso Domínguez Lavín, un fotógrafo que ha comenzado a cosechar éxitos al enviar sus trabajos a diversos certámenes internacionales, logrando reconocimientos recientes en los Moscow International Fotography Awards y en Le Grande Photo Awards de París.

Nacido en Madrid, pero adoptado por nuestro municipio, Domínguez empezó en el mundo de la fotografía desde su infancia. Sus primeros recuerdos le llevan a la habitación donde su tío “cocinaba”, entre aparatos y líquidos, el resultado de sus carretes. Formado como informático y creativo, poco a poco ha ido adentrándose en el mundo del arte y la fotografía, cuestiones que compatibiliza con Nuria, su mujer, y sus hijos Diego y Noemí, “sus tres grandes amores”. Tras todos estos años tras el objetivo su especialidad es la fotografía urbana, sin dejar de lado los retratos, que para el lagunero suponen la mejor manera de “captar la esencia y la personalidad de la gente”. Sus principales debilidades son capturar el paso del tiempo y el movimiento a través de la larga exposición y coleccionar enfoques arquitectónicos en cada uno de sus viajes, en los que “siempre busca nuevos rincones para fotografiar”.

Precisamente dos de sus fotos premiadas en los premios de Moscú han sido tomadas en Copenhague y Venecia, aunque la tercera forma parte del patrimonio vallisoletano, y está hecha en el Puente de la Hispanidad. De nuestra provincia destaca “sus cielos espectaculares”, a pesar de que la horizontalidad del paisaje le llevan a desplazarse a la montaña palentina. Por supuesto también experimenta en localizaciones de Laguna de Duero, destacando los pinares “por sus juegos de luces”.

A pesar de tener en su haber numerosos reconocimientos nacionales e internacionales, no ha sido hasta este año cuando, animado por su compañero Kike López Tapia, ha comenzado a presentar sus trabajos a concursos de gran calado. Domínguez considera que “en Europa los jurados son más objetivos que en España, donde a veces te desanimas” y reconoce que la sorpresa de recibir estos reconocimientos “anima a continuar presentándose a más”.

Al margen de su trabajo artístico, Domínguez ha colaborado en diversos medios especializados, y es SEO y fundador de la web ‘La mirada de los fotógrafos’, un espacio de referencia entre los  camarógrafos de habla hispana. También ha usado su cámara en proyectos altruistas, como ‘Retratos Solidarios por Lorena’, en el que casi 200 laguneros ayudaron a comprar su silla a una pequeña con parálisis cerebral. En el plano profesional, Domínguez  defiende la dicotomía entre fotoperiodismo y otras disciplinas, incidiendo en que la manipulación fotográfica “solo está justificada cuando interpretamos la realidad, cambiando perspectivas y formas”.

“Nunca quito arrugas o defectos cuando retrato a las personas”, aclara el lagunero, quien, preguntado acerca de la situación económica de su sector, hace un diagnóstico negativo; “los fotorreporteros malviven como freelance aún teniendo premios internacionales importantes”, afirma. “Hoy solo viven de esto los que hacen eventos, bodas, bautizos y comuniones”, afirma Domínguez, quien sin embargo apunta que está proliferando la formación a través de cursos, viajes fotográficos y talleres. Tras sus recientes éxitos, el lagunero no descarta poner en marcha alguna exposición “íntima” y seguirá llevando, con más ilusión que nunca, el mundo entero, a cada paso, en el objetivo de su réflex.