Fecha: 28 octubre, 2016

Entre las principales modificaciones, desciende el IBI y el precio de las piscinas, mientras que Laguna contará además con bonificaciones para potenciar el empleo y una mayor progresividad en la tasa de agua a través de un tramo reducido

El Pleno del Ayuntamiento de Laguna de Duero ha aprobado este viernes una reducción de impuestos y tasas municipales. Según el equipo de gobierno, esta modificación de las ordenanzas responde a la intención de «reducir la presión a los vecinos tras sanear las cuentas y acabar con la deuda municipal, cercana a los 3,5 millones de euros». Tal y como ha explicado el alcalde, Román Rodríguez, «el año pasado fue un mal año y no hubo más remedio que incrementar los impuestos y tasas, pero gracias a este esfuerzo ahora podemos bajarlos». Por su parte, el teniente de alcalde, Juan José Tomás-Biosca, afirma que «no están los tiempos para subir más los impuestos», y se marca como objetivo «prestar los servicios lo mejor que podamos».

Entre los principales cambios, se reduce el pago del IBI, de modo que los vecinos pagarán a partir de ahora una media del 3% menos. En este sentido, el tipo de gravamen aumenta de 0,54% al 0,56%, si bien el valor catastral se ha visto reducido; con esta bajada el Consistorio prevé recaudar entre 135.000 y 150.000 euros menos al año, una caída que, según el equipo de gobierno, «se suplirá con una buena gestión, eliminando gastos superfluos».

La modificación de las ordenanzas tiene además como objetivo político la creación de empleo. En este sentido, tres de las modificaciones -en el IBI, el IAE e ICIO- conllevan bonificaciones para empresas que se instalen en el municipio y contraten personal. El objetivo, según el equipo de gobierno, es poner en funcionamiento el polígono de Los Alamares, que llevaba diez años paralizado y cuyos 40.000 metros cuadrados se convierten en suelo municipal tras la reciente adquisición del patrimonio de Prado Boyal por parte del Consistorio. La idea del Ayuntamiento es «sacar las parcelas a concurso para que el polígono sea una realidad y se genere empleo».

En cuanto a la tasa de agua, por primera vez se pone en marcha en Laguna un tramo de consumo reducido. Este, que va de 1 a 30 metros cúbicos, verá disminuido su coste de 0,45 a 0,36 euros por metro cúbico. A continuación habrá un segundo tramo -de 31 a 45 metros cúbicos- con un coste de 0,46 euros por metro cúbico y un tercero -de 46 a 60 metros cúbicos- con un coste de 0,65 euros por metro cúbico, mientras que quien consuma más de 60 metros cúbicos por trimestre pagará el metro cúbico a 0,90 euros. Según el gobierno local, este nuevo tramo reducido «afecta a más de 14.000 ciudadanos, que van a pagar menos en su recibo». «La intención es que pague menos quien menos consume y pague más quien tenga menos conciencia ecológica, una política progresiva que también hemos aplicado en la tasa de potabilización y alcantarillado», ha puntualizado Biosca.

Otra reducción afectará a las tasas del cementerio, donde habrá una rebaja de entre un 6,5% y un 10% en sepulturas y nichos, y una reducción del 26% en inhumaciones. Asimismo desciende la tasa por instalación de puestos, barracas y casetas de venta. En lo que afecta a las piscinas municipales, el abono desciende un 4,5%, las entradas individuales registran un descenso del 5% y se crea, por primera vez, un bono de diez baños de 30 euros y, a propuesta de LSSP, un bono infantil de 20 euros a los menores de 14 años. Se ha incluido en las modificaciones la propuesta de la concejal no adscrita Aurelia Jiménez para rebajar los precios públicos de las piscinas.

El líder de la oposición, Luis Minguela, aseguraba que esta bajada del IBI puede ser “ficticia” de no aprobarse los Presupuestos Generales del Estado, teniendo como consecuencia directa para el vecino que “la base liquidable a tener en cuenta sea la del año 2016”. En relación a la tasa de agua, y al nuevo tramo propuesto, el popular justificaba la abstención de su grupo argumentando que “existen dudas sobre la legalidad”. Sobre los nuevos precios de las piscinas, Minguela hizo referencia a la propuesta al pleno que llevaron en el pasado mes de septiembre al respecto, pues según este era “mejor que su propuesta y daba solución a los problemas”.

Desde Laguna si se Puede, Jesús Sáez, y en referencia al IBI , aseveraba que “no es lógico que se aumente el gravamen de este impuesto cuando nos encontramos en una situación de mercado en la que se esta produciendo una rebaja del valor de los inmuebles“. Respecto a la tasa de agua, así como a los beneficios fiscales para la implantación de empresas en el municipio, se mostraban conformes, aunque quisieron puntualizar que la tasa de depuración de aguas y el contrato con Aguas de Valladolid hace que este pago sea “injusto al tener que pagar más un vecino de Laguna de Duero que uno de Valladolid por este servicio”.

El portavoz de Izquierda Unida – Laguna en Marcha, Jesús Salamanca, valoró estas nuevas ordenanzas fiscales, calificándolas de “estar a medio camino”, en referencia sobre todo al IBI y a su subida al 0,56% de gravamen. Salamanca consideraba que “no hay que tener miedo en subir los impuestos, ya que si el ciudadano ve que estos se invierten en materia de servicios, el vecino estará encantado de pagarlos”. En referencia a esta “bajada de impuestos”, el portavoz de IU, quiso proponer que la carencia que se tiene en cuanto a los ingresos con esta reducción podría recuperarse si se tuviera un censo de viviendas vacías que gravara dicha situación. Por otro lado, y sobre la tasa del agua, Salamanca piensa que el nuevo tramo reducido es “insuficiente”, y propone que se debería de haber dejado en los 25 metros cúbicos, que es el consumo medio en Laguna de Duero.

Ciudadanos en Laguna de Duero no ha tenido participación en el debate y se ha mostrado contrario en su votación sobre el IBI,  la nueva ordenanza sobre construcciones, instalaciones y obras, así como sobre la nueva ordenanza fiscal reguladora de la tasa por puestos, barracas y casetas. Sí que ha votado a favor sobre los nueva ordenanza fiscal en materia de vehículos, mientras que su portavoz, Tomás Álvarez, se abstuvo sobre el resto de ordenanzas fiscales.