Fecha: 23 enero, 2017

Entrevistamos a Ana María Pelaz Mota, actualmente entrenadora de la selección española junior y anteriormente gimnasta internacional olímpica. Su sueño: ir algún día como técnico a unos JJOO siendo la primera gimnasta en hacerlo en estas dos facetas deportivas.

Con apenas seis años cumplidos, Ana María Pelaz Mota decidió que lo suyo era la gimnasia rítmica. Impulsada por sus compañeras de colegio y por su madre, arrancó su carrera deportiva en la escuela municipal de Laguna de Duero: “mi paso fue corto, ya que al poco tiempo hice unas pruebas para el centro de tecnificación de Valladolid, donde he estado hasta los 15 años”.

El cambiar de aire le trajo consigo un aumento de la responsabilidad, que se tradujo en un mayor número de horas de entrenamiento. Su gran paso en su carrera profesional fue cuando en el año 2002 fue llamada con la selección nacional. “Hubo un cambio bastante grande en mi vida. Formar parte del conjunto nacional es todo un logro, ya que para el equipo junior no me habían llamado. Esa primera meta de llegar a representar a tu país en categoría senior, fue alcanzar uno de mis sueños donde se veía recompensado todo mi trabajo”.

El pasar a representar a su país fue un orgullo, pero no algo sencillo: “con 14 años deje mi casa para ir a Madrid. Pase a entrenar todos los días durante 8 horas en una adaptación que necesitaba hacerla lo antes posible”. Ana María, como el resto de integrantes del CAR debía continuar con sus estudios a la par de su carrera deportiva.

Los primeros años con la nacional fueron para Pelaz como suplente. “En los Juegos Olímpicos Atenas ya sabía que solo iba a ir si alguien se lesionaba, pero en Pekín 2008 por fin alcance uno de mis sueños. Recuerdo como esos meses siempre tenía el miedo a cualquier tipo de lesión”. El equipo que representaría a España para los JJOO se clasificaría en el mundial de Patras del 2007 como quintas del mundo.
Ana María reconoce como “los JJOO es mi competición quizás más significativa en mi carrera. En Pekín viví las dos caras de la moneda. Tengo recuerdos muy dulces pero también muy amargos, ya que fallamos en el ejercicio, fallo, que en gimnasia sabes que estas fuera de las medallas”.

Tras llevar con el equipo de Pekín 7 años entrenando, en 2008 se retiraron la mayoría de sus compañeras : “me convertí en la más mayor del grupo. Probé un año más con las actuales subcampeonas olímpicas , pero el cuerpo me decía que tenía que parar. Tenía dolores sobre todo en los pies, y vi que era el momento de retirarme, donde me puse como último objetivo el mundial”.

Antes de su retirada, en abril de 2009, el conjunto capitaneado por Pelaz logró dos medallas de plata en la prueba de la Copa del Mundo celebrada en Portimão (Portugal), además del 6º puesto en 5 aros. En septiembre, en el Campeonato Mundial de Mie, el equipo obtuvo el 6º puesto tanto en el concurso general como en la final de 5 aros, y el 7º en 3 cintas y 2 cuerdas.

Con el punto y final a su carrera como gimnasta, estuvo un tiempo llevando la escuela municipal, pero los estudios y la búsqueda de mantener ese contacto con sus amigas del CAR, la llevaron de nuevo a Madrid. “En 2014 me propusieron llevar el conjunto nacional en categoría junior”, donde además coincidiría con Anna Baranova y Sara Bayón . “Fue una oportunidad única, donde cambia mucho la perspectiva de haber sido gimnasta a entrenadora” puntualiza. Dirigido por Pelaz, el conjunto júnior logró en 2015 la 4ª posición en la general y la 7ª en la final de 5 pelotas en el Torneo Internacional de Miss Valentine en Tartu, la 4ª posición en la general y el bronce en la final de 5 pelotas en el Torneo Internacional de Lisboa, y el 9º puesto en la general del Campeonato Europeo de Minsk.

El paso de los años no ha dejado atrás a esa niña que empezó en la escuela de Laguna.” Cuando me inicie en gimnasia no tenía ni idea, ahora he adquirido algunas cosas pero me queda mucho por aprender”.Entre sus objetivos como técnico nacional está la de “llegar como entrenadora a una olimpiada, ya que hacerlo por partida doble como entrenadora y gimnasta sería algo fabuloso” . El siguiente objetivo con el equipo junior será el Europeo.

Como vecina y amante de sus raíces, Ana María no descarta “volver en un futuro a Laguna de Duero”, aunque hoy por hoy “su día a continúa en Madrid.