Fecha: 22 marzo, 2022

Los profesores gemelos, eTwinz, hacen balance de su carrera en lo últimos años tras recibir su último reconocimiento: ‘Edruptors 2021’

Aunque nacieron en Salamanca, los hermanos Alberto y Mario Herráez pasaron toda su adolescencia en Laguna, estudiando en ‘La Nava’ y Las Salinas; y compartiendo grupo de amigos y aficiones. Algo que estos gemelos siempre tuvieron claro fue la vocación por enseñar y ayudar a los demás, por lo que se licenciaron en Educación Primaria en la UVa. El ‘Programa Amity’, les permitió viajar a Estados Unidos mientras hacían la carrera y, tras terminarla, volvieron allí para crecer como profesionales. Más tarde, se graduaron con un máster en español, y en 2018, después de dos años en Utah, decidieron fundar su firma de consultoría educativa, eTwinz S.L. Su intención era proyectar al mundo sus ideas innovadoras en materia de educación. Así, los gemelos han realizado trabajos de consultoría para gigantes tecnológicos como Microsoft, Adobe o Google y han colaborado con importantes startups del mundo educativo.

Después de recibir numerosos reconocimientos y premios de diversas entidades, el pasado mes, la pareja de educadores fue incluida en ‘Edruptors 2021: The Top International Education Influencers of the Past Year’ por parte de ISC Research. Lista que reconoce a los 75 educadores más influyentes del mundo a través de una investigación basada en big data.

De vuestros años en Laguna, ¿qué recordáis con más apego?

Hemos pasado 14 años en Laguna y tenemos muchísimos recuerdos. Recordamos por supuesto a todos nuestros amigos y todos los momentos que pasamos creciendo juntos, todas las tardes que pasábamos en el polideportivo jugando al fútbol, las fiestas de septiembre y de San Pedro Regalado, el torneo de carnaval en el que participábamos todos los años y lo bien que lo pasamos en todos los locales que tuvimos con nuestra peña. Vivamos donde vivamos, Laguna siempre será nuestro pueblo.

¿Qué es lo peor y lo mejor de vivir en Estados Unidos?

Lo peor, la distancia con la gente a la que quieres. Es difícil vivir a tantos kilómetros de tu familia y amigos, aunque pasamos dos meses al año en España. También echamos mucho de menos la comida y cultura española. Lo mejor es la oportunidad de vivir todo lo que estamos viviendo. Viajar y conocer nuevos lugares, nuevas culturas que te abren la mente y te cambian la perspectiva de vida, y por supuesto las grandes oportunidades profesionales.

¿De qué premio y proyecto estáis más orgullosos en estos últimos años?

Premio, quizás el primero que recibimos, porque nos llegó de sorpresa y el primero siempre hace especial ilusión. Y proyecto, el de Building Smiles, en el que creamos materiales de lectura e interactivos para ayudar a una comunidad pobre en Centroamérica. El impacto que generó en nuestros estudiantes fue como un click con el que se dieron cuenta que sí pueden cambiar las cosas.

¿Cuál es la mayor diferencia que percibís entre el sistema docente estadounidense y el español?

La mayor diferencia es el presupuesto y el contenido. El presupuesto con el que contamos aquí es muchísimo mayor, por lo que tenemos acceso a mucho más material que nos permite llevar las experiencias educativas a otro nivel. Con respecto al contenido, en España al profesor se le exige cubrir muchísimo y muy específico al cabo del año, por lo que su margen de maniobra para crear proyectos es menor. En cambio, En EEUU los estándares son más amplios y tenemos más flexibilidad en qué y cómo enseñar dentro de unos límites. En nuestro caso lo consideramos positivo, aunque otros profesionales quizás lo pueden ver como contraproducente.

¿Creéis que con el paso de los años la educación pasará a ser más práctica y se dejará de lado el sistema basado en la memorización?

Sin ninguna duda. Hace años la memorización era una habilidad necesaria, ya que no teníamos las fuentes actuales, con toda la información a golpe de click. Ahora tenemos el problema contrario: el exceso de información. Por lo que quizás sería más apropiado enseñar otro tipo de habilidades como la búsqueda, filtración y organización de información o las ‘future-ready skills’, que serán más necesarias para el futuro. También los ambientes de trabajo están cambiando, y las habilidades que se requerían hace veinte años se han quedado obsoletas. Con esto no estamos diciendo que la memorización no sea importante, pero quizás no tanto como hasta ahora.

¿Cómo se podría mejorar el sistema educativo en España?

El cambio debería ser estructural y profundo, con un nuevo proyecto de cero. La formación del profesorado no está a la altura de la profesión, y también habría que cambiar las oposiciones y el sistema de contratación tanto en el sector público como el privado. Otro cambio importante sería la reestructuración del equipo directivo de la escuela y sus funciones…lo que está claro es que hace falta un cambio y con urgencia. También es importante que quien se dedica a la enseñanza lo haga por vocación, en eso somos muy críticos. Esta es una de las profesiones más bonitas que hay y estás cambiando la vida de los más pequeños.

¿Podríais consideraros influencers de la educación?

No es un título que nos guste, aunque nos toca aceptarlo. En realidad cada profesor es un influencer con cada acción y cada comentario. En nuestro caso no esperábamos todo lo que nos está pasando, nuestro crecimiento ha sido exponencial cada año y estamos orgullosos.

¿En qué proyecto os encontráis actualmente?

Ahora estamos en nuestro tour de invierno-primavera por EEUU. Hemos recorrido Orlando, Dallas y Chicago. Estos son nuestros meses más atareados, luego ya empezamos con la vuelta al cole en Centro y Suramérica. Trabajamos mucho con escuelas e instituciones de allí y nuestro gran reto sería tener más contacto con la comunidad educativa española, aunque sin duda tenemos mucho más seguimiento y reconocimiento en EEUU. Entre nuestros proyectos utópicos está el de unir la pasión por viajar con la educación, así como abrir una escuela a “capricho” donde desarrollar todas nuestras ideas innovadoras.