La mayor tragedia registrada en la historia de Valladolid se llevó la vida de 106 personas, causando graves daños al ocurrir a escasos kilómetros de la localidad y siendo silenciada por las autoridades

Un año después de la conclusión de la guerra civil, y en plena víspera para la celebración de las Ferias y Fiestas de San Mateo, un hecho paralizó a la sociedad lagunera y vallisoletana. 97 militares y 9 miembros del cuerpo de Bomberos fallecieron -nada menos que un tercio del total de la plantilla- en una explosión que hoy por hoy aún cuesta esclarecer. En unos tiempos convulsos, la tarde del 20 de septiembre de 1940 quedará para muchos en las retinas. Una gran explosión y sus réplicas sacudían las zonas aledañas al Pinar de Antequera. El origen: el Parque de Artillería. El almacén número 4 saltaba por los aires provocando un cráter, según fuentes de la época, de 80 metros y 23 de profundidad.

La onda expansiva sacudió la capital, y cómo no, Laguna de Duero, el municipio más cercano al suceso. Cristales rotos y una enorme columna de humo que hacía presagiar lo peor. 63 personas heridas y 106 muertes, aunque algunos testimonios elevan esta cifra a 116, unos números que varían fruto de la censura de la época. La autoridad franquista confirmó en aquel momento que los hechos se debieron “al incendio de un bidón de alquitrán de los que se empleaban para el embreado de un camino vecinal”. Ni la prensa local ni nacional se hizo eco de este trágico suceso, y la pocas líneas que hablaban del suceso, nada tenían que ver con la realidad.

Muchos tejados de casas veraniegas del Pinar de Antequera aparecieron destartalados, las copas de los arboles quemadas del lado que daba al polvorín e incluso enormes piedras se propulsaron fruto de la explosión, llegando incluso a la estación de ferrocarril de este barrio. Laguna de Duero fue, una vez más, testigo de la historia de la provicia, en este caso con carácter fatal.